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junio 04, 2012

ITALIENISCHES LIEDERBUCH - J.R. WILCOCK




3. ¡Cómo enriqueces, cómo me enriqueces!

¡Cómo enriqueces, cómo me enriqueces!
Estaban algunos de los más ricos de Italia
y yo dije: "estoy a su servicio",
y pensaron: "es más rico que nosotros".
Olimpia albergó el más grande de los dioses,
Éfeso a Artemisa criselefantina,
yo tengo un teléfono y llamo a este número
y tú contestas y dices: "soy yo".


5. Sea como sea, este mundo es para ti.

Sea como sea, este mundo es para ti.
Me he preguntado muchas veces
para qué servía, y no servía para nada,
pero ahora, gracias a ti, se vuelve útil.
Haz la cuenta de la mercadería abandonada
por Dios y tómala, la han hecho para ti
milenios de hombres que no te conocían,
pero que trataban de prefigurar
en templos y tumbas de roca y bibliotecas
un estupor, como aquél que infundes
cuando sonríes y haces que el tiempo se detenga,
y todos enmudecen poseídos
y te levantas y dices: "yo me voy a la cama".
Duerme, al despertarte estará allí tu herencia:
una ciudad que fue harto famosa,
un río sucio cantado por los poetas,
el cine donde asesinaron a Julio César,
y en torno valles, montañas, mares, océanos,
y capitales, continentes, selvas,
y pirámides, versos, adoradores
de tu forma externa o interna,
y en lo alto el cielo y el sol, las estrellas y la luna
y sobre la tierra los animales obedientes
a ti que a fin de cuentas vienes a justificar
su extraordinaria variedad.
Todo esto te pertenece y no termina nunca.


7. Me rindo, soy tuyo, puedes tasarme

Me rindo, soy tuyo, puedes tasarme
y venderme en el mercado en un canasto
si quieres, de todas formas de la cesta
volveré a ti como un perrito
a hacerme vender de nuevo, pintado
a rayas o a cuadros, una cosa es segura:
este perro no cambia más de dueño.
¿Cómo es que yo que gozaba al poseer
gozo ahora siendo poseído?
¡Patas arriba, perro, panza al aire,
cola movida en tu paraíso!
¡La divinidad ha dicho tu nombre
y su voz te ha alcanzado la médula!
Ladra, corre, baila: ¡qué victoria
absoluta esta rendición incondicional!.

8. No digo ven conmigo, digo llévame

No digo ven conmigo, digo llévame.
Delante de un santo o de una virgen ¿quién
diría: "ven ¿vamos a Túnez?".
Y si la imagen saliera a dar vueltas
¿quién no querría acompañarla, quién?.
A treinta metros veo muy bien,
quisiera seguirte siempre a treinta metros,
y a veces, cerca de un río o de una fuente,
acercarme a ese fabuloso fulgor,
cuando duermes, reposas o sonríes,
para después a la noche recluirme en la oscuridad
y comprobar que brillo también por mí mismo
y que más allá del grabador
con tu voz registrada en la cinta
se condensan apariencias luminosas
que en otros tiempos se llamaban ángeles,
formas suspendidas, espíritus aprendices
que de ti quieren en aquellos extraños parajes
aprender pureza y ternura,
recato, verdad y otras artes angelicales
jamás vistas juntas, ni en aquellos lugares ni en otros,
o cómo se rinde una nación entera
bajando los párpados simplemente.


17. Déjate ver en tu desnudez

Déjate ver en tu desnudez
el mundo tiene necesidad de tu belleza
para alejar los malos pensamientos
que son siempre pensamientos vestidos,
haz visible lo sublime
sin importarte si provoca escándalo:
no caerá el firmamento cuando caiga
tu ropa interior y tu blusa,
sólo en los países fríos los dioses
llevaban tales indumentos. Después,
en este Olimpo elegido por ti como morada
con las nueve colinas de la Urbe a tus pies
será erigido un palacio lleno de espejos
y en cada espejo una imagen tuya reflejada,
y allí tendrán lugar las ceremonias de Estado,
los congresos, los exámenes finales,
en presencia de la verdad desnuda.


20. No estés mucho tiempo lejos de mí

No estés mucho tiempo lejos de mí
si no quieres que el recuerdo lo invada todo
y no deje más lugar a la presencia,
a menudo te veo bajo los árboles,
te repiten las calles, la bañera,
los cuartos, los discos, y el mar es igual a ti,
te tengo aquí en los ojos como un aparato
ofralmológico de precisión,
y también si subo al techo te veo,
no estés mucho tiempo lejos de mí,
no querrás diluirte en el espacio infinito
de mi vista que se extiende en los años,
cuando estudiabas conmigo en el '39
o cuando te aburrías en la Torre de Londres
llena de hierros negros en el '51,
y ayer en el valle de Caffarella
que ni siquiera te pareció lindo,
no querrás diluirte en el tiempo infinito:
no estés mucho tiempo lejos de mí.


24. Dos casas tenían por límite un arroyo

Dos casas tenían por límite un arroyo,
de este lado vivía una loca, del otro un niño,
y se hablaban de una orilla a otra.
Léelo, eso es un relato de amor puro
si hay algo puro en el amor.
Hablaban de plantas y de hurones.


27. Y ahora te veo entre las palmeras

Y ahora te veo entre las palmeras
durmiendo en un oasis del desierto
y a tu madre que vela tu sueño
bajo un cielo de nubes que huyen,
y ruega al viento que sacude las palmas
que no te despierte, que tienes el sueño ligero,
quién sabe por qué hacen tanto ruido
esta noche esas ramas en la noche,
la juventud del mundo está durmiendo,
tu madre ruega a los ángeles del aire
que hagan callar esas palmeras salvajes,
mañana el mundo te espera al despertar,
tu madre sabe, y yo también, que eres el día.


30. El sexto mensaje apareció en el cielo

El sexto mensaje apareció en el cielo,
era un anuncio, me parece, de la Firestone
que se erguía solitario en Campo Boario
con la siguiente leyenda: "con este signo vencerás",
pero en verde, porque el verde es mi color.
Y ahora lo veo de nuevo, también de día,
bendigo al Testaccio y sus alrededores
y sobre todo la esquina
donde frente a un semáforo en rojo
me fue concedido esperar el verde:
el sexto mensaje apareció en el cielo
y en aquel momento se fundieron los siglos,
huyó el tiempo con todos sus cadáveres,
miré aquel signo de triunfo y
me enamoré de ti: esta es la historia
de mi -llamémosla así- conversión.


31. Ahora estoy completamente solo

Ahora estoy completamente solo,
ahora que llenas mi universo,
este alegre universo en expansión
con galaxias, cefeidas, supernovas,
y tú detrás de cada grado del espacio,
que una palabra tuya contrae
y concentra en tu sola persona
de nuevo como un astro en pulsaciones:
no tengo más amigos, no tengo más interés por nada,
estoy aquí estudiando tu cosmografía,
tus emisiones de radio, tus sizigias,
más exactamente tu boca y tus ojos,
más exactamente aquello que está en el fondo de los ojos,
y todavía más exactamente, a ti.



3. Come arricchisci, come mi arricchisci!

Come arricchisci, come mi arricchisci!
C'erano alcuni tra i più ricchi d'Italia
e io ho detto «sono al suo servizio»,
e hanno pensato «è più ricco di noi».
Olimpia ebbe il più grande degli dèi,
Efeso Artemide criselefantina,
io ho un telefono, e chiamo questo numero,
e mi rispondi, e dici «sono io».

5. Comunque sia, questo mondo è per te.

Comunque sia, questo mondo è per te.
Mi sono domandato molte volte
a che serviva, e non serviva a niente,
ma adesso grazie a te ritorna utile. 
Fa il conto della merce abbandonata
da Dio e prendila, l’hanno fatta per te
millenni di uomini che non ti conoscevano
ma che cercavano di prefigurare
in templi e tombe di roccia e biblioteche
uno stupore come quello che effondi
quando sorridi e fai fermare il tempo
e tutti ammutoliscono rapiti
e ti alzi e dici, «io me ne vado a letto».
Dormi, al risveglio sarà lì il tuo retaggio:
una città che fu famosa assai,
un fiume sporco cantato dai poeti,
il cinema dove hanno ucciso Giulio Cesare;
e intorno valli, montagne, mari, oceani,
e capitali, e continenti e selve,
e piramidi, e versi, e adoratori
della tua forma esterna o quella interna
e in alto il cielo e il sole e le stelle e la luna
e sulla terra le bestie ubbidienti
a te che infine vieni a giustificare
la loro straordinaria varietà.
È tutto tuo e non finisce mai.

7. Mi arrendo, sono tuo, puoi valutarmi

Mi arrendo, sono tuo, puoi valutarmi
e vendermi al mercato in un canestro,
se vuoi, tutto sommato dalla cesta
io tornerò da te come un cagnetto
a farmi vendere di nuovo, verniciato
a strisce o a scacchi, una cosa è sicura,
questo cane non cambia più padrone.
Ma io che godevo a possedere
come è che godo a essere posseduto?
Giù sulla schiena, cane, pancia all'aria
scondinzola nel tuo paradiso!
La tua divinità ha detto il tuo nome
e la sua voce ti ha raggiunto il midollo!
Abbaia, corri, balla: che vittoria
totale questa resa incondizionata!



8. Vieni con me non dico, dico portami.

Vieni con me non dico, dico portami.
Davanti a un Santo o a una Madonna chi
direbbe, « vieni, andiamo in Tunisia »? 
Ma se l’immagine se ne andasse in giro
chi non vorrebbe accompagnarla, chi?
A trenta metri vedo molto bene,
vorrei seguirti sempre a trenta metri,
e a volte, presso un fiume o una fontana,
avvicinarmi a tanto irraggiamento,
se dormi, se riposi, se sorridi,
per poi la sera chiudermi nel buio
e accertare che splendo anche da solo
e che al di sopra del registratore
col nastro inciso con la tua voce
si addensano apparenze luminose
che in altri tempi si chiamavano angeli,
forme sospese, spiriti apprendisti
che da te vogliono in quei rari paraggi
imparare purezza e tenerezza,
ritegno, verità e altre arti angeliche
mai viste insieme, né in quei luoghi né altrove,
o come si asservisce una nazione
abbassando le palpebre semplicemente.

17. Fatti vedere nella tua nudità

Fatti vedere nella tua nudità,
il mondo ha questo bisogno di bellezza
per diradare i pensieri cattivi
che sono sempre dei pensieri vestiti,
rendi visibile la sublimità
senza badare se desta scalpore:
non cadrà il firmamento quando cadranno
le tue mutande e la tua camicetta,
soltanto nei paesi freddi gli dèi
portavano questi indumenti. Poi,
in questo Olimpo da te scelto a dimora
con tutt’e nove i colli dell’Urbe ai piedi
verrà eretto un palazzo pieno di specchi
e in ogni specchio una tua immagine riflessa,
e lì terranno le cerimonie di Stato,
i congressi, gli esami di maturità,
alla presenza della verità nuda.
 

20. Non stare a lungo lontano da me
 
Non stare a lungo lontano da me
se non vuoi che il ricordo invada tutto
e non lasci più posto alla presenza,
ormai ti vedo spesso sotto gli alberi,
le strade ti ripetono, la vasca,
le stanze, i dischi, e il mare è uguale a te,
ti ho qui sugli occhi come un apparecchio
oftalmologico di precisione
e anche se salgo sul tetto ti vedo,
non stare a lungo lontano da me,
non vorrai scioglierti nello spazio infinito
della mia vista che si estende negli anni,
quando studiavi con me nel '39
o ti annoiavi nella Torre di Londra
piena di ferri neri nel '51
e ieri nella valle della Caffarella
che non ti è apparsa nemmeno bella,
non vorrai scioglierti nel tempo infinito:
non stare a lungo lontano da me.
  

24. Due case avevano per confine un ruscello

Due case avevano per confine un ruscello,
di qua viveva una pazza, di là un bambino,
e si parlavano da una riva all'altra.
Quello è un racconto, leggilo, di amore puro
se qualcosa di puro c'è nell'amore.
Parlavano di piante e di furetti.

27. E ora ti vedo invece tra le palme

E ora ti vedo invece tra le palme
che dormi in un oasi del deserto
e tua madre che veglia sul tuo sonno
sotto un cielo di nuvole che fugonno,
e prega il vento che scuote i palmizi
di non svegliarti, che hai il sonno leggero,
chissà  perchè fanno tanto rumore
questa notte quei rami nella notte,
la gioventù  del mondo sta dormendo,
tua madre prega gli angeli per l'aria
di far tacere quelle palme selvagge,
domani il mondo ti aspetta al suo risveglio,
tua madre sa, e io, che sei il giorno.

30. La sesta lettera comparve nel cielo

La sesta lettera comparve nel cielo,
era un annuncio, immagino, della Firestone
che torreggiava solo sul Campo Boario
con scritto: in questo segno vincerai,
ma in verde, perché il verde è il mio colore.
E adesso lo rivedo, anche di giorno,
benedico il Testaccio e i suoi dintorni
e soprattutto l’angolo di strada
dove davanti a un semaforo rosso
mi fu concesso di sperare il verde:
la sesta lettera comparve nel cielo
e in quel momento si fusero i secoli,
fuggì il tempo con tutti i suoi cadaveri,
guardai quel segno di trionfo e
mi innamorai di te: questa è la storia
della mia, diciamo, conversione.

31. Adesso sono completamente solo

Adesso sono completamente solo,
adesso che mi riempi l’universo,
questo allegro universo in espansione
con galassie, cefeidi, supernove,
e tu dietro ogni grado dello spazio,
che a una parola tua si rattrappisce
e si concentra nella tua sola persona
di nuovo come un astro in pulsazione;
non ho più amici, non ho più interessi,
sto qui a studiare la tua cosmografia,
le tue emissioni radio, le tue sigizie,
più esattamente la tua bocca e i tuoi occhi,
più esattamente quel che c’è in fondo agli occhi,
e ancora più esattamente, te.




Versiones en castellano de Guillermo Piro


(de "Italienisches Liederbuch" - 34 poemas de amor. Editorial Huesos de Jibia - Bs.As., 2010)



JUAN RODOLFO WILCOCK (ARGENTINA, 1919-1978)

marzo 14, 2011

LA PALABRA MUERTE - J.R. WILCOCK (parte 2)



16.

Tiene un altar sarcófago, féretro de lujo
o casa simple provista por el municipio
o agujero en la tierra en casos extremos
o panza de animal para estilitas
ahogados, alpinistas, domadores.
Es quizá la mas sagrada de todas las palabras.
Por ella toda la vida trabajamos,
para alcanzarla desde lo alto si es posible
y verter los tesoros acumulados
no sobre el altar, sino dentro, nosotros incluidos.

Cada uno le ofrece un inventario diferente,
quien un acueducto, quien una alfombra persa,
quien una vida ejemplar de portero
que cada mañana ha limpiado las escaleras,
quien el descubrimiento de una supernova,
quien una cadena de asaltos,
quien un genocidio, quien la virginidad,
quien sietemil paragolpes cromados,
quien un ensayo sobre la Fuente de Aretusa,
quien cuatro transatlánticos, quien una visión,
no sobre su altar, sino dentro, cuerpo incluido.


17.
 
Vacío, dios, nada, son nombres de cosas,
mensajes claros privados de ruido,
pero si el ruido aumenta y la palabra
se resquebraja, se deshace, se oscurece,
aparece el nombre de lo innombrable,
de aquello que está por fuera del lenguaje,
no vacío como una rarefacción extrema
sino futy gksatyrj rith islej gkbos
no dios como caos ordenado
sino iostpe net ooruti jamosp ner
no nada como ausencia de algo
sino oefryth ki loppru tirp plutje lé
no muerte como ausencia de alguien
sino uero thopa jutfop sertyved.


18.

Quien confundió alguna vez la muerte con el sueño:
el dormido no es un animal,
en el sueño la palabra no desaparece,
la hiena deja a quien duerme, roba el muerto:
en el sueño la palabra no desaparece,
el dormido no es un animal:
quien confundió alguna vez la muerte con el sueño.

 
19.

Piensa en el horror, si tú vivieras, de,
en el balbuceo rabioso de un lenguaje,
ver la nada separarse en horas
y en esas horas reabiertas instalarse
la vieja plebe de las sensaciones
que vueltas palabra y memoria
te invaden como ratas mordedoras,
hacen de gitanos acampados dentro tuyo,
mandan mensajeros por todos los miembros,
montan carpas en tus momentos de descanso,
pelean o se eligen gobiernos,
para proclamar en tu representación
que dentro de no mucho te harás oir,
o mejor desde ahora estás listo para unirte a los otros,
como tú presos del balbuceo rabioso,
como tú arratrados por la danza
que en el ataúd esperabas eludir.


20.

Bajo el signo del orden y el progreso
deben ciudadanos emplearse
muerte para la grandeza de la nación
y siguiendo el ejemplo de los valientes
antepasados que lucharon muerte para darles
un porvenir luminoso muerte,
en los campos y en las fábricas alzando
esta muerte bandera plena de gloria,
estandarte y honor muerte de la estirpe,
ante la cual los pueblos se inclinan
del mundo muerte en señal de respeto,
indefensos arrebatar nuevas conquistas
en el campo del trabajo y del saber
muerte en el pleno respeto de la ley
y de nuestras más queridas instituciones,
en primer lugar muerte la familia
la religión y el ejército muerte,
recorriendo cantando el ya señalado
sendero muerte muerte muerte triunfal
que los conducirá muerte muerte muerte
a la meta añorada muerte muerte
muerte muerte magnífica y progresiva
muerte muerte muerte muerte que les pertenece.

21.

Esta tu lengua quiere decir muerte,
cualquier lengua tiene como deber muerte,
y no hay nada en nosotros que no sea lengua,
por lo que nos es dado coito con la muerte,
o apreciación estética de la muerte,
o física o geométrica de la muerte,
o vida de la familia con la muerte,
comida de muerte, viaje por la muerte,
estar con, de , por, en, sobre, tras la muerte,
hacer tic-tac, zig-zag de muerte a muerte.
Fuego, aire, tierra, agua: muerte,
fuego, aire, tierra: siempre muerte,
fuego, aire: siempre muerte todavía,
fuego: infaltablemente muerte,
nada, silencio, cerco, cuerpo
bajo forma de despojo o de palabra.

"Pero si hablas no estás muerto":
es una manera que tiene la lengua de decir muerte.

"Son los otros los que mueren, no eres tú":
de hecho yo no es, por lo tanto no muere,
mas apenas dices yo le das muerte,
cada yo dicho es un yo asesinado.

Prueba a aproximar el rojo al azul:
también de ellos dos llamea la muerte.


22.


Un amplio vacío curvo
de diámetro infinito,
una esfera cuyo centro
se encuentra en cada punto,
recorrida por moléculas
hechas de átomos vacíos
conteniendo electrones
que no se encuentran
nunca en un lugar determinado.

Eso gira y se menea
en la nada circular
y todo se interpenetra
en milenios instantáneos
resbalando en las líneas
de fuerza imaginarias
sin nunca un choque
ni una acción a distancia.

Hombre, de esta nada
giratoria estás hecho
que no conoce muerte
porque es un despojo vacío
de espacio desocupado
como una vasta mañana
solamente atravesada
por algún pájaro errante.

Pero tú no lo quieres creer,
reúnes tus protones,
neutrones y electrones,
con cuantos de energía
recolectados en los niveles
de todas sus órbitas
y en un supremo esfuerzo
les haces gritar "¡Existo!"
Después girando desapareces.


23.

"Piensa, hombre civil, que eres el último
hombre que queda en la tierra y piensa:
todos los diamantes se han vuelto piedras,
eres el rey de América y de Rusia,
con las libras esterlinas puedes limpiarte el culo
¿pero por qué deberías limpiártelo,
por un escrúpulo hacia los gusanos?
Y como el falo busca a la vulva ausente,
tu lengua va en busca de una oreja,
te pones la máscara de oro de Agamenón
y te miras al espejo pero no te habla,
buscas la Esfinge, pero no te hace preguntas,
lees diarios viejos para reencontrar
la voz inmunda de la raza desaparecida,
avara, hipócrita, asesina, y ladrona,
pero al menos te hablaba, no como ahora,
te mentía, te odiaba, te menospreciaba,
pero te hablaba y a veces te escuchaba,
añoras al juez, al esbirro, al verdugo,
que eran tú mismo reflejado con la máscara,
pero aquellos labios de oro te hablaban,
no como las riquezas de la tierra
que sin las palabras son polvo,
cenizas, jirones, piedras, papeles y metales.
Puedes hacer lo que quieras quien está
solo está muerto".

Pero aquel hombre que era el último
que había quedado sobre la tierra se puso
en la cara la máscara de Agamenón
y se recostó en el sepulcro de Micenas
esperando que Alguno lo viese.


24.

Quien no se hace quemar como un bonzo,
no por eso se salva de las llamas,
cintas de fuego lo envuelven de día,
deberes e injurias rociadas de nafta,
y en sus sueños galopa como un diablo
fustigado por otros diablos que repiten
"dos veces siete liras son seis liras"
"una señora no se rasca el culo"
"quien tiene tres cerdos verdes sube la escalera",
andando con la piel agrietada,
lamido por las liras en combustión,
abatido porque tiene un sólo cerdo verde,
hasta que se le incendian los cabellos
y cae envuelto en las lenguas de fuego
a revolcarse tratando de apagarlas,
para hacer durar aquello que el bonzo hace enseguida.

 
25.

Desapareció con sólo tres meses de edad,
sin conocer lengua ni memoria;
su biografía cubre dos períodos,
el primero se desarrolla en las tinieblas,
fue pez, axolotl, proteo concéntrico,
entre resplandores claros de luz rojiza,
vivió de continuas transfusiones de sangre
en su batiscafo sin ventanilla,
creado de molusco a golem pequeño,
topológicamente su universo
era bastante parecido al nuestro
pero dado vuelta al revés como un guante,
con la parte sólida hacia el exterior
y la parte fluida hacia el interior,
privado de tiempo vivió las secuencias
de la evolución apresuradamente
con indiferencia vegetal,
se cubrió de pelos, desarrolló un cerebro,
siempre a la espera de la inversión,
cuando tuvo ojos los mantuvo cerrados
porque sus intereses eran interiores,
y no teniendo todavía dueños, siervos,
ni ambiciones de carácter verbal,
podía permitirse estar siempre durmiendo,
desnudo, hermafrodita, autosuficiente,
soñando sueños para nosotros indescriptibles
porque eran de argumento demasiado esotérico,
por ejemplo una aceleración imprevista
del latir de la sangre en la madre;
así esta parte de la biografía
permanece en la sombra del no-lenguaje,
se desarrolla en el ámbito de las hipótesis,
ciertamente se sabe que a un cierto punto
conoció el dolor y llorando emergió
del mundo de adentro al mundo de afuera,
la luz lo empujó a abrir los ojos,
el aire lo obligó a respirar,
hasta ahora era un muerto que vivía,
ahora era un viviente y comenzaba a morir;
este período llamado agonía
suele prolongarse por muchos años
pero en su caso fue mucho más breve:
participaron dos pechos,
brazos envolventes, una pantalla,
voces desagradables hasta el final incomprendidas,
baños, almohadones, excrementos, telas,
y un conocimiento creciente
de sí mismo con su germen de historia
que entre rugidos mudos, llamaradas, sombras móviles
y sueños de sombras, de rugidos mudos y llamaradas,
tiene comienzo con la salida del gris
de manchas de colores vagos
recogidas después en un grupo amorfo,
una especie de yo al que se pule
y en tres semanas deviene una esfera
todavía irregular, después perfecta,
que otras impresiones transformarán
gradualmente en un icosaedro
atravesado todavía por imprevistos relámpagos,
estrépitos, acercamientos del techo,
mientras el yo deviene dodecaedro;
aquí se insera parentéticamente
fuera del tiempo y del espacio
un hecho incongruente: aquel yo
deviene el poeta Cyril Tourneur
escribe dos tragedias y retorna
bajo la forma ahora de un cubo,
en grado de saborear otras comidas,
placidez nocturna, hojas de árbol
sobre cielos vidriados de sol,
después se reúne en tetraedro,
su luz no es solamente reflejada,
reconoce a su gorda madre,
pero cada ulterior progreso
arquetípico es detenido
por una insuficiencia cardíaca.

 
26.

Con medias de punto rosadas
con franjas de terciopelo rojo
y crisantemos de lana rosada
sobre los tules del batón
que dejan ver el blanco
desnudo sobre los huesos torneados
subiendo hasta el cuello de vértebras
de donde ha caído el cráneo
wo alle Glut verstab
und alle Glut verstab
vom Monde leichenfarb
a los pies del esqueleto
para rodar en silencio
tauchend in die Aschen
und tauchend in die Aschen
die bleichen Finger ein
envidia su vida,
aquel vivo rodar,
las medias de punto rosadas
las franjas de terciopelo rojo
los crisantemos de lana rosada
en el esqueleto incompleto
mit Suchen Tasten Haschen
und Suchen Tasten Haschen
wird es noch einmal Schein
pero en cambio tú estás muerto,
ni la mandíbula perdida
pronunciaría tu nombre.


27.

Despeñadero  y  garganta sin anfractuosidades,
con sólo el viento que no mueve
nada donde nada se mueve,
sin animales ni vegetales,
sombra en la sombra sideral,
que de pronto inundan luz alegre,
húmedas plantas coloridas,
fauna gentil a los ojos humanos.
La metemorfosis es verbal.
De otra forma las palabras
que hacen de la muerte vida
y de la vida muerte no podrían
hacer de esta luz alegre
y húmedas plantas coloridas
y fauna querida a los ojos humanos
sombra en la sombra sideral,
sin animales ni vegetales,
con sólo el viento que no mueve
nada donde nada se mueve,
despeñadero y garganta sin anfractuosidades.


28.

Los ojos nublados, las extremidades contraídas,
entras en el regazo de la enfermedad,
en el fluído amniótico de la no voluntad,
te recorre la sangre verde del dolor,
pero hasta que no puedes hablar no puedes nacer.

Vuelves a la oscuridad de la no-espera,
dependes solamente de la luna,
te vuelves solitario y sin nombre,
eres casi restituido a la materia,
pero hasta que no hay palabra no hay vida.

Ciego, no escuchas a los ruidos atenuados,
eres una masa de sufrimiento desnuda,
un palpitar te envuelve sin tiempo
entre cortinas negras como para un parto,
pero hasta que no puedes pensar no puedes nacer.


29.

Coma o gruta estrellada de murientes,
galería de escarcha sin sintaxis,
esferoide inmóvil sin gravitación,
navecita espacial sin ruido,
coma o amnios de murientes solitarios
que vuelven angelicales las vidas infames
cuando las vuelven mudas finalmente
proyectando hacia atrás estalactitas
de decoro sobre las últimas palabrasa
tan abyectas como las precedentes,
coma o aureola de los inicuos murientes,
calle geométrica de cristales de hielo,
lago perfectamente navegable,
nube como vasto albergue de lujo
pero deshabitado, servido por invisibles,
estación de lavado de cerebro
sucio de sustantivos e imperativos,
coma o coco final de los murientes
que los vuelve topos, peces, lagartijas,
y con estertores rítmicos  bestias que duermen,
molino sutilísimo del lenguaje,
globo de luz en cuyo centro navega
la indiferencia muda del homo sapiens,
descompresor frío donde se gasifica
con todas las otras la palabra muerte.


30.

Cruza la zanja, salta el cerco,
desata las riendas, afloja la mordida,
emprende la carrera inclinando el cuello
de la yegua de tí mismo,
la vida es correr hacia la muerte,
muerte violenta, muerte de héroe,
muerte accidental, horripilante,
muerte imprevista, muerte inmadura,
muerte de hierro, fuego, horca,
salta la zanja, cruza el cerco,
sostente firme en los estribos,
sabes adónde vas, la fea muerte,
corre a combatir con la muerte,
palidez, hielo, languidez de muerte,
vadea los tres ríos, abre el candado,
brinca veloz, fústate a ti mismo,
vas a la muerte, vienes de la muerte,
provoca, acelera tu muerte,
te expones a muerte, te tiras a muerte,
la muerte del justo, culto de muerte,
en el lecho de la muerte, en el acto de la muerte,
cabalga esbelto entre la vida y la muerte,
después de aquel arco toma a la izquierda,
cansa al caballo, debes llegar,
la buena muerte, listo para la muerte,
muerte gloriosa, muerte aparente,
condena de muerte, sentencia de muerte,
ángel de la muerte, autor de muchas muertes,
con potestad de vida y de muerte,
viola el silencio de la muerte,
muerte voluntaria, reo de muerte,
debes sostener el aspecto de a muerte,
grita: ¡a muerte! ¡a la muerte!
la muerte de la rata, del conde Ugolino,
galopa cuesta abajo, pasa a los otros,
fústate los flancos, no te reserves,
duerme en los brazos de la muerte,
sueño hermano de la pálida muerte,
no está abolida la pena de muerte,
hoz de la muerte, esqueleto de la muerte,
canto a la muerte, anuncios de muerte,
declaración de muerte presunta,
a punto de morir, hermana muerte,
en tu hermoso rostro hermosa parecerá la muerte,
no te detengas, salta el arroyo,
alcanza el monte, estás por llegar,
la sorda, avara, rapaz, enjuta,
cruel, fiera, despiadada muerte,
sufres mil muertes, dolores de muerte,
entre gritos de muertes y alaridos de muerte,
verás la muerte con tus ojos,
olor de muerte, muerte civil,
muerte de un reino, de una institución,
la muerte de la liebre, de los calamaretis,
la muerte de los hongos, triunfo de la muerte,
rápido, es cuestión de vida o muerte.





Traducción de Guillermo Piro
Fuente: Diario de Poesía Nº 66, Buenos Aires, diciembre, 2003.





JUAN RODOLFO WILCOCK (ARGENTINA, 1919-1978).


marzo 10, 2011

LA PALABRA MUERTE - J.R. WILCOCK (parte 1)






1.
 
El creador crea los signos
en la nada que no cambia y firma
con su firma aquella nulidad,

y estos signos que signan la nada
cantan el canto de la propia muerte
y la nada vibra de mortalidad.

Plantas, animales y piedras de ese canto
sólo recogen la nota instantánea
pero el hombre que recuerda recoge el canto.

Es un signo que interpreta los signos,
y frente al enigma de una nota
que toma las otras notas separadas,

llega a la única solución posible,
ínsita en el sistema de señales:
el creador que firma la nada es él.

Así por él un coro de galaxias,
de soles, de planetas y cometas,
de tierras y mares y nubes y naciones

y de átomos infinitos circulantes
en el torbellino de la nada nombrada
canta en canto pomposo del creado.

No se da cuenta que es una sola nota,
la nota muda que emite la entropía
cuando ha alcanzado el cero absoluto.



2.

Había una gran multitud de palabras
y de cada una había muchos ejemplares,
había una cosa inmensa que jugaba,
una cosa más inmensa que muchas tierras,
pero la tierra no estaba, estaba la cosa
y las palabras que ella mezclaba
y entre los millones de millones de millones
de posibles combinaciones distintas
surgió una que por azar era una tierra
mientras la cosa continuaba jugando
y a veces se le escapaba una galaxia,
pero casi siempre las combinaciones
estaban privadas de significado,
pero a veces se le escapaba un animal
u otra tierra con ese animal
y así hizo millones de millones
de tierras, esta con un polo solo,
otra cubierta de volcanes de espuma,
otra con dos cuernos y un león viejo,
pero las palabras eran limitadas
la cosa no podía hacer una tierra
con un tricodo si tricodo no había,
hizo una, toda agujeros, en parábola,
otra a rebanadas con pelos de platino,
otra microscópica o tierrecita,
y entretanto hacía con los vocablos
tantas otras cosas perdidas en el espacio,
de cuando en cuando incluso un universo,
y muchas tierras, una con forma de hoja,
otra cerca de un sol, incandescente y brillante,
una gaseosa con algún zafiro,
una con casi todo pero sin sonidos,
una que se inflaba y se desinflaba,
una que quizás era una errata de sierra,
una espiralada con varillas fluorescentes,
una hecha de términos en desuso,
una encebollada, de pieles concéntricas,
una que era sólo una tortuga,
una con treinta y dos lunas poliédricas,
una como un espejo con tu cara
y una serpiente escondida entre los labios,
una enferma, toda chorreante,
una que a cada minuto se duplicaba,
millones de millones de otras tierras,
hasta que apareció una como la nuestra,
exactamente igual, quizá la misma,
por casualidad la cosa había puesto
todos los vocablos en el orden justo,
pero faltaba la palabra muerte,
y como las otras, se perdió en el espacio.



3.

 

Hombre, mujer, cretino o hermafrodita,
añade muerte y son borrados,
como una frase escrita en una pizarra
es borrada también para evitar
que el universo se llene de pizarras.
Pero podría suceder que la frase escrita
conforme un alma que ha quedado archivada
entre las otras o interpenetrada;
esto es, que la palabra de clausura
haga activar un microfilm del texto
o una microsíntesis de lo mismo,
para ser coservado o volver a usarlo.
Pero con qué finalidad o por qué economía
nadie lo explica razonablemente,
y ya que estamos en el campo de las hipótesis
se puede también suponer que el microfilm
sea previo al texto que es su ampliación,
sin excluir el vocablo final;
o sea: el archivo entero es preexistente,
y cada elemento después de la proyección
es definitivamente destruído.
Así este parecer y desaparecer
sería en realidad el único modo
de despejar el inmenso depósito
de destinos que han quedado entre las provisiones
bloqueadas por una antigua bancarrota,
equivocada operación primordial
que ahora obliga a alguien o a algo
a una periódica limpieza de almas.



 

4.

 

Gemían, lloraban, arrastraban
largas cordadas de mobiliario usado
por desiertos de postes de cemento,
tenían que subir a una colina
y descender en la nada de la otra parte,
el paseo se llamaba vida
y muchos se detenían a recoger
billetes usados de diez mil liras
para agitarlos  entre los postes de cemento
también gimiendo, llorando, arrastrando
largas cordadas de mobiliario usado,
subiendo por la curva colina, y el que caía
del otro lado voluntariamente
o involuntariamente, sorprendía
porque a todos les gustaba arrastrar
largas cordadas de mobiliario usado
subiendo por la colina gimiendo y llorando
y agitando los billetes recogidos
que antes de caerse regalaban,
contentos por el lindo paseo,
lástima que terminase tan pronto,
tener que dejar los postes de cemento
y la cordada de mobiliario usado
pero surgían otros de la nada impacientes
por subir a la colina arrastrando
otras cordadas de mobiliario usado
que se enredaban en los postes de cemento
y de recoger los billetes tirados
por aquellos que ya se habían desplomado,
y que nada decía que no fuesen
los mismos que surgían de este lado.


 

5.

 

Eran nombres, ni siquiera existían
pero alguno jugando los decía,
Luis, Leonardo, Luisa, Laura, Luis,
y en torno al nombre se formaba alegre
el moho microscópico del ser
con voces microscópicas cantando
"Ah ven dulce muerte a consolarme"
"Cuando la primavera nos despierta"
"Ofréceme tu beso hermana del sueño"
"No me da paz amor con sus garras"
"¡Oh vida regocíjate...!" mientras un dedo ignoto
limpiaba aquel terciopelo microscópico
de cada nombre, de pronto recubierto
de un fieltro irrisorio de células sutiles,
sensibles mezclas que entonaban
"oh vida regocíjate en tu Creador"
"Llegó el abril del rostro sereno"
"Yo soy Luis que llora y va cantando"
" Oh dulce muerte hermana del sueño"
"Amor, amor, ¿por qué me muerdes todavía?"
y el dedo pasaba indiferente.



6.


Un estrato de greda blanquecina,
una franja de arena arcillosa
un estrato de polvo volcánico,
un depósito de detritus marinos,
una veta calcárea perforada
por filtraciones de alto tenor salino,
un sinclinal cretáceo rojo
sobre un lecho de morenas del precámbriano,
un considerable manto de lava
que oprimido por la acilla se vuelve exquisito,
un estrato de puros silicatos
sobre una veta de gneis metamórfico,
una colada de granito magmático,
una irrupción de devónico tardío,
otro granito rico en feldespatos,
eras enteras que descansan sobre las últimas
huellas de vida en este planeta.



 

7.
 


Los niños de los muertos
con las pelotas rojas
son la esperanza de los muertos
con los autitos
a lo mejor no están muertos
con muñecas de lana
entre los padres muertos
que lamen helados
y los miran muertos
crecer rápido casi
como crecen los muertos
después de mil palabras
teóricamente se está muerto
este amor por los niños
característico de los muertos
hace hacer aún más niños
que quizá no nacen muertos
pero se deterioran enseguida
y se vuelven otros muertos
intentos de hacer más niños
que son la esperanza de los muertos,
tantas generaciones
y siempre, siempre más muertos,
aseguran esta cadena,
esta expansión de muertos
niños vertiginosos
por los curvos espacios vacíos
sin causa y sin tiempo,
como afirman los muertos,
con vaga satisfacción.


8.

Hombre asqueroso mereces tu
conocimiento verbal del dolor;
no así las hormigas, el puercoespín.
Hombre que hablas mereces tu
conocimiento mnemónico de la muerte;
no así las galllinas, la tortuga.
Hombre mentiroso, vómito de la tierra,
indescriptible porquería pensante,
vergüenza de los primates, lengua de cáncer,
aprende de los cerdos angelicalidad,
aprende de los vampiros pureza,
del chacal aprende majestad,
de los gusanos, de las remolachas aprende
a estar callado, esputo de la naturaleza,
podredumbre inventora del lenguaje
con el que describir tu podredumbre
y chapotear hablando en la podredumbre
que las demás bestias evitan, si no nutre,
pero tú lo tienes todo en el cerebro al acecho
de tí mismo con garras de palabras,
escrofuloso en el verbo, untado de dialectos,
tu culo extremo en la tabla zoológica,
carroña mística en el papel plateado
de tu dinero, animal hipócrita,
hombre asqueroso, mereces tu
conocimiento mnemónico del dolor;
y sobre todo mereces tu
conocimiento verbal de la muerte.


9.

Amor es órbitas llenas de tierra,
una semilla cae y crece y después muere,
pero la calavera no lo sabe, no lo sabe la semilla,
amor es muerte más visiblemente.

A, be, ce, de, e, efe, ge,
quiere decir muerte,
transhumanar significar por el verbo
quiere decir muerte.

Memoria que rehace aquello que ha muerto
es muerte en acto que fabrica muerte,
es previsión que mata al presente
es muerte en acto del pálido viviente.

Sólo la locura se opone a la muerte
pero incluso la locura es vencida por la muerte.


10.


Un alto enrejado geomérico
de alambres más largos que anchos
alternados  como los adoquines de un empedrado
que tienden hacia un punto de fuga
representado por un globo brillante;
o también: un descender de cascadas
envueltas en la niebla sutil
que sube de las gradas inferiores
presumiblemente infinitas;
o también: en un cielo azul-negro
una lluvia de estrellas fugaces
siempre más abundante parabólicamente
hasta dejar vacío el firmamento;
o también : en la cima de una montaña
un desfile de extraños personajes
que sólo con verlos inspiran alegría
y deasparecen después del otro lado;
o también: un sonido fuerte y agudo
que poco a poco invade todo,
árboles, casas, calles y el aire
presos al unísono de una vibración
que luego lentamente se va apagando;
o también: un sistema de catacumbas
o galerías de corte circular
forradas de musgo resbaladizo
con ráfagas de vientos alternantes
frías y calientes, de cualquier modo bien aireadas,
para recorrer pronos y supinos
con la ayuda de motorcitos
a paletas, de fácil empleo;
o también: un lago de morga
cadavérico con restos flotantes
de vísceras, rostros verdes, manos,
entre orillas de basalto que caen a pique
altas casi quince metros,
bajo un sol de verano sin nubes,
donde zambullirse, nadar, hacer la plancha;
o también: un doble arco iris
bajo el cual convergen muchos ríos
que corren a velocidades diversas
entre márgenes progresivamente adustos,
llevando aquí y allá botes de goma
con lugar para una sola persona
hacia la catarata que no se ve
bajo el esplendor del arco iris.
Es preciso un sentido para la palabra muerte.


11.


 

Nosotros hechos de palabras y nada más,
nosotros fabricados casualmente por un lenguaje,
nos preguntamos por qué sólo nosotros
debemos ser muertos por un lenguaje,
mientras las bestias viven, las plantas viven,
y nosotros muere gramaticalmente,
pero también las bestias y vivir son palabras,
ni nos debe asombrar que una palabra
o grupo de palabras sean palabras,
asombra en cambio que yo sea palabra
o grupo de palabras dichas de la nada
al nada, ¿dichas cómo, y cuándo y dónde?
pero cómo, cuándo y dónde son palabras,
asombra en cambio que una bestia o un verme
coman a veces un grupo de palabras
o un fragmento de grupo o un pedazo de yo
siendo palabras bestia o verme,
pero también comer es sólo una palabra
ni debe asombrarnos que entre palabras,
algo suceda a veces con palabras,
asombra en cambio que un yo tenga miedo
de desaparecer cuando es una palabra
pero desaparecer gramaticalmente
raramente le sucede a las palabras,
que yo puede durar hasta el infinito,
mientras hay un yo el yo obviamente está,
como por otra parte dirían los indios.



 

12.

 

Quien no tiene nombre no puede morir,
la bestia ignora su propio nombre y vive,
quien no tiene la palabra no muere.

El que no tiene lengua no se inscribe en el libro
que a algunos metros de la tierra los hombres
escriben, el libro de las defunciones.

La red del lenguaje los sostiene
y colgando en el aire como trapecistas
dan en el aire saltos mortales,

mientras la vida está abajo en el silencio
de los vegetales inmortales y los insectos
que sin tiempo viven para siempre.

La tierra muerte no quiere ni conoce,
por eso la muerte comienza a cierta altura,
en el mar a cinco, en los bosques a treinta metros.



 

13.

 

Imaginemos un grupo de números
tres siete cinco siete cuatro cinco
mezclemos al azar estos números
siete tres cinco cinco cuatro siete
cinco siete tres cuatro cinco siete
siete siete cuatro cinco tres cinco
tres cinco cuatro cinco siete siete
muchas veces muchas veces muchas
agregando alguna fracción,
divertimentos de raíces cuadradas,
estaciones oscuras de logaritmos
para volver siempre al sereno
grupo de números fundamentales
cinco tres siete cinco siete cuatro
tres siete siete cuatro cinco cinco
cuatro tres cinco siete cinco siete
todas las combinaciones están permitidas
no tiene importancia dónde se interrumpe...


14.


Cada palabra nombre de una cosa
es un nombre singular de la muerte
salvo la vida que no es palabra.

La biblioteca de Alejandría ardió
junto a un libro que narraba el incendio
que terminó con la biblioteca de Alejandría.

Cada reloj que fabrica el relojero
es un instrumento para señalar la hora
en que deberá detenerse el reloj.



 

15.

 

Es necesario, dado un cuadriculado
de ocho por ocho encontrar el mínimo
recorrido cerrado que los una a todos;
o bien: con sólo el caballo
cubrir el entero tablero
en sesenta y tres saltos;
o bien: escribir en anagramas
los nombres de los profetas mayores
dentro de un anillo de bronce y plomo;
o bien: examinar de cerca
forma, sustancia, edad y temperatura
de un radio emergente casi estelar.
Es necesario triseccionar el ángulo,
cuadrar el círculo, duplicar el cubo.
Medir el diámetro del cosmos
Unido al ritmo de los ciclos históricos.
Encontrar en el espacio exterior
Restos de vida extraterrestre.
Turbar a las presencias invisibles.
Edificar un sistema filosófico.







Traducción de Guillermo Piro
Fuente: Diario de Poesía N.º 66, Buenos Aires, diciembre, 2003.





JUAN RODOLFO WILCOCK (ARGENTINA, 1919-1978).