abril 03, 2010

POEMAS DE MATÍAS VERNENGO




 LA CAÍDA

Acciona el contestador, sube
el volumen de la música,
se mete en el baño
y cierra, cierra.

Y el cansancio del mundo concentrado
en ese instante, en esa gota
que engorda
en el borde inferior de la canilla

se anuncia como una caída
leve
contra la losa blanca.

(Revista Barataria N° 7-8, diciembre de 2002.)



ANIMAL NOCTURNO

No es el ala su escritura, sino
esa membrana que forma entre sus dedos
el insomnio:

               ese ir y venir
bajo los techos
de un asunto privado,

ese casi dolor

ante una mínima
insinuación
de la luz.


(de El ojo y la cerradura. Ediciones del Dock, 1999)



EL CHARCO

Un mecanismo complejo se exige demasiado
y provoca un desvío: el tiempo derrama
un fluido oscuro en el metal.

Prolijamente
                        algo se vacía
                        de contenido

y produce un charco alrededor.


(Hablar de Poesía N° 10, Diciembre de 2003)

UNA ARTERIA

Un tronco reseco
                      a la deriva

arrastra materia degradada en el tiempo,
fragmentos fijos de memoria,
bolsitas negras y blancas.

Un tronco reseco
                      a la deriva

por una arteria aún flexible del insomnio
que lentamente se endurece.


(Hablar de Poesía N° 10, Diciembre de 2003)


LA PESTAÑA POSTIZA

Desesperadamente
araña la madera del cajón

(la creyeron muerta,
la enterraron con todas sus honras
y maquillajes).

Afuera no hay nadie
y la conciencia del mundo en ella
vacila.

Insiste con las uñas
con las rodillas
los tacos,

hasta que al fin el párpado izquierdo
se pega al ojo para siempre
y la pestaña postiza
(como una mosca aplastada)
queda en mitad
de la mejilla.

(de El ojo y la cerradura. Ediciones del Dock, 1999)

PAISAJE DE FONDO

Contra el paisaje de fondo de las sierras
se levanta una hilera de álamos,

y un ligero

movimiento
de párpados

la disuelve.

(de Cuaderno blanco. Alción Editora, 2009)

NO ALCANZA

No alcanza el atardecer en el valle.

Y hay aguiluchos amontonados
sobre el cuerpo de una yegua alazana.

Existir es demasiado.
Y no alcanza.


(de Cuaderno blanco. Alción Editora, 2009)


LAS MANOS

Apoyadas en la superficie fría,
como flotando, las manos
sobre el agua
traen paisajes: los tallos
altos y verdes
y los penachos rubios
de las cortaderas,
las piedras grises y blancas,

el cielo, como una vena azul
que baja por la quebrada.


(de Cuaderno blanco. Alción Editora, 2009)


LA PUERTA DEL CASTILLO

No ve la cruz el que nace

clavado, pero un día
se levanta un espejo

como la pesada puerta de un castillo que se cierra.


(de Cuaderno blanco. Alción Editora, 2009)



MATIAS VERNENGO
( BUENOS AIRES 1963 - SAN LUIS, 2010 )



FUENTES:   

 
http://blogdelamasijo.blogspot.com/

http://laseleccionesafectivas.blogspot.com/

http://agnesyelnomeolvides.blogspot.com/