abril 26, 2015

POEMAS DE JOHN BERGER



PALABRAS MIGRANTES

En un hoyo en la tierra
enterré todos los acentos
de mi lengua natal
ahí yacen
como agujas de pino
que juntaron las hormigas
puede que un día 
el llanto vacilante
de otro viajero 
los encienda
y así, con su abrigo y consuelo
oiga toda la noche la verdad 
como una canción de cuna.


PARTIDAS

Se fueron las visitas más alegres 
Los muebles verdes están tumbados,
la luz sin sombra tolera
la escarcha negra en las ventanas.
Donde amantes y hierba
gastaron su semilla
sobre las grietas del hierro
el hielo tiende ahora las camas.
Pero no te entregues a la pena.
El ojo de ratón del petirrojo,
el silencio insidioso
y estos versos prudentes
con sus rodeos
son testigos mudos
del incesante
arriendo del hombre.



NACIMIENTO: 5/11/26

Más rojas cada día
las hojas de los perales.
Díganme qué sangra.
No es el verano
porque el verano se fue pronto.
No es el pueblo
porque aunque anda borracho por la ruta
no se cayó.
No es mi corazón
porque mi corazón ya no sangra 
más que la flor de la árnica.

Nadie se murió este mes
ni tuvo la suerte de recibir
un permiso de trabajo del extranjero.
Vivimos a sopa
nos dejan dormir en los establos
no hay más ideas suicidas
de lo habitual en noviembre.
Díganme qué sangra
ustedes que ven en la oscuridad.

Las manos del mundo
amputadas por las ganancias
sangran
en las calles de los derramamientos.


PAÑOLETA

A la mañana
doblada con sus flores silvestres
lavada y planchada
ocupa poco lugar en el cajón.

Abriéndola de una sacudida
se la ata alrededor de la cabeza.

A la noche se la arranca
y la deja caer al suelo
sin desatarla

En un pañuelo de algodón
entre flores estampadas
un día de trabajo
escribió su sueño.


DISTANCIA

Llenaste los termos con café 
y empacaste nuestras huellas, por si hiciera falta
echárselas a las fauces de la nieve eterna
imposible de atestiguar.
Juntos, como carpinteros con sus martillos
le enseñamos a la distancia
cómo construir un techo
con los árboles
entre los que corremos.

En el silencio detrás
ya no escuchamos la pregunta
distante de la casa de verano:
Y mañana ¿dónde 
vamos a estar?

Al atardecer los perros con sus arneses temían
que el bosque no fuera a tener fin.
Y cada noche bajo la nieve
los calmamos con lo inesperado de nuestra risa.


PALABRAS I

                                   Para Beverly

Por el desfiladero
corrían
gente y sangre

En el helecho
intangible
un perro aulló

Una cabeza entre dos labios
abrió
la boca del mundo

Sus pechos
se le posaron 
como palomas sobre las costillas

Su hijo chupó del largo
cordón blanco
de las palabras por venir


PALABRAS II

La lengua
es la primera hoja del espinazo 
los bosques del lenguaje la circundan

como un topo
la lengua
escarba la tierra del discurso

Como un pájaro
la lengua
vuela en los arcos de la palabra escrita

La lengua está emplumada y sola en su boca



DOCE TESIS SOBRE LA ECONOMÍA DE LOS MUERTOS

1. Los muertos rodean a los vivos. Los vivos son el núcleo de los muertos. 
En este núcleo se encuentran las dimensiones del espacio y del tiempo. 
Lo que rodea al núcleo es atemporal.
2. Entre el núcleo y la periferia existen intercambios, que no suelen ser claros. Todas las religiones se preocuparon por aclararlos. 
La credibilidad de la religión depende de la claridad de ciertos intercambios inusuales.
Las mistificaciones de la religión son el resultado de intentar producir tales intercambios de manera sistemática.
3. La improbabilidad del intercambio claro se debe a la improbabilidad de que algo pueda atravesar intacto la frontera entre atemporalidad y tiempo.
4. Ver a los muertos como los individuos que fueron alguna vez tiende a oscurecer su naturaleza. Tratemos de considerar a los vivos como asumimos que lo hacen los muertos: en forma colectiva.
El colectivo crecería no solo a través del espacio sino también a lo largo del tiempo. Incluiría a todos los que vivieron alguna vez. Y así también pensaríamos en los muertos. 
Para los vivos, los muertos se reducen a aquellos que vivieron, mientras que los muertos ya incluyen a los vivos en su propio gran colectivo.
5. Los muertos habitan un momento atemporal de construcción que se reinicia continuamente.
La construcción es el estado del universo en un instante cualquiera.
6. De acuerdo con su memoria de la vida, los muertos saben que el momento de la construcción es, también, un momento de colapso. Habiendo vivido, los muertos nunca pueden ser inertes.
7. Si los muertos viven en un momento atemporal, ¿cómo pueden tener memoria?
Lo único que recuerdan es haber sido arrojados al tiempo, como todo lo que existió o existe.
8. La diferencia entre los muertos y los que no nacieron es que los muertos tienen dicho recuerdo.
A medida que se incrementa el número de muertos, la memoria aumenta.
9. La memoria de los muertos, al existir en la atemporalidad, puede pensarse como una forma de imaginación concerniente a lo posible.
Esta imaginación está cerca de (reside en) Dios, pero no sé cómo.
10. En el mundo de los vivos, se produce un fenómeno equivalente pero opuesto.
Los vivos en ocasiones experimentan la atemporalidad, durante el sueño, el éxtasis, en momentos de peligro extremo, en el orgasmo y quizás en la experiencia misma de la muerte. En esos momentos, la imaginación abarca por completo el campo de la experiencia y desborda los contornos de la vida o la muerte individual. Roza la imaginación expectante de los muertos.
11. ¿Cuál es la relación de los muertos con lo que todavía no ocurrió, con el futuro?
Todo el futuro es la construcción a la que está abocada su “imaginación”.
12. ¿Cómo es que los vivos viven con los muertos? Hasta la deshumanización de la sociedad que produjo el capitalismo, todos los vivos esperaban alcanzar la experiencia de los muertos. Este era su futuro último. Por sí mismos, los vivos eran incompletos. Así es que vivos y muertos eran interdependientes. Siempre. Solamente una forma moderna y peculiar del egotismo rompió esa interdependencia con resultados desastrosos para los vivos, que ahora pensamos en los muertos como “los eliminados”.



Versiones en castellano de Sandra Toro.




MIGRANT WORDS

In a pocket of earth
I buried all the accents
of my mother tongue
there they lie
like needles of pine
assembled by ants
one day the stumbling cry
of another wanderer
may set them alight
then warm and comforted
he will hear all night
the truth as lullaby


LEAVINGS

Brightest guests have gone
Green furnishings are down,
Shadeless light condones
Black frost on window panes.
Where lovers and grasses
Spent their seeds
Over iron crevices
Ice now makes the beds.
Yet indulge no regret.
Mouse eye of robin,
Creeping silence,
These cautious lines,
Bear witness still
In their circumvention
To the constant
Tenancy of man.


BORN: 5/11/26

Redder every day
the leaves of the pear trees.
Tell me what is bleeding.
Not summer
for summer left early.
Not the village
for the village though drunk on its road
has not fallen.
Not my heart
for my heart bleeds no more
than the arnica flower.

Nobody has died this month
or been fortunate enough
to receive a foreign work-permit.
We fed with soup
let sleep in the barn
no more thoughts of suicide
than is normal in November.
Tell me what is bleeding
you who see in the dark.

Hands of the world
amputated by profit
bleed in
streets of bloodsheds.


KERCHIEF 

In the morning
folded with its wild flowers 
washed and ironed
it takes up little space in the drawer. 

Shaking it open 
she ties it round her head. 

In the evening she pulls it off 
and lets it fall 
still knotted to the floor. 

On a cotton scarf 
among printed flowers 
a working day 
has written its dream. 


DISTANCE 

You have filled the thermos with coffee
packed our footprints if needed 
to throw into the jaws 
of the untestifying
eternal snow. 

Together as carpenters with hammers
we have taught the distance
how to build a roof
from the trees
we run between. 

In the silence behind 
we no more hear the faraway 
question of the summer house: 
And tomorrow where 
shall we go? 

At dusk the harnessed dogs fear 
there is no end to the forest. 
And each night in the snow 
we calm them
with our surprising laughter.


WORDS I

                           for Beverly

Down the gorge
ran
people and blood

In the bracken
beyond touch
a dog howled

A head between lips
opened
the mouth of the world

Her breasts
like doves
perch on her ribs

Her child sucks the long
white hread
of words to come


WORDS II

The tongue
is the spine’s first leaf
forests of language surround it

Like a mole
the tongue
burrows through the earth of speech

Like a bird
the tongue
flies in arcs of the written word

The tongue is feathered and alone in its mouth


TWELVE THESES ON THE ECONOMY OF DEAD

1. The dead surround the living. The living are the core of the dead.
In this core are the dimensions of time and space.
What surrounds the core is timelessness.

2. Between the core and its surrundings there are exchanges, which are not 
usually clear. All religions have been concerned with making them clearer. 
The credibility of religion depends upon the clarity of certain unusual exchanges.
The mystifications of religion are the result of trying to systematically produce such exchanges.

3. The rarity of clear exchange is due to the rarity of what can cross intact the frontier between timelessness and time.

4. To see the dead as the individuals they once were tends to obscure their nature.
Try to consider the living as we might assume the dead to do: 
collectively.
The collective would accrue not only across space but also throughout time.
It would include all those who had ever lived. And so we would also be thnking of the dead.
The living reduce the dead to those who have lived, yet the dead already include the living in their own great collective.

5. The dead inhabit a timeless moment of construction continually rebegun. 
The construction is the state of the universe at any instant.

6. According to their memory of life, the dead know the moment of construction as, also, a moment of collapse.
Having lived, the dead can never be inert.

7. If the dead live in a timeless moment, how can they have a memory?
They remember no more than being thrown into time, as does everything which existed or exists.

8. The difference between the dead and the unborn is that the dead have this memory.
As the number of dead increases, the memory enlarges.

9. The memory of the dead existing in timelessness may be thought of as a form of imagination concerning the possible.
This imagination is close to (resides in) God, but I do not know how.

10. In the world of the living there is an equivalent but contrary phenomenon.
The living sometimes experience timelessness, as revealed in sleep, ecstasy,
instants of extreme danger, orgasm, and perhaps in the experience of dying itself.
During these instants the living imagination covers the entire field of experience
and overruns the contours of the individual life or death. It touches the waiting imagination of the dead.

11. What is the relation of the dead to what has not yet happened, to the future?
All the future is the construction in which their “imagination” is engaged.

12. How do the living live with the dead? Until the dehumanisation of society by capitalism,
all the living awaited the experience of the dead. It was their ultimate future. By themselves the living were incomplete.
Thus living and dead were inter-dependent. Always. Only a uniquely modern form of egotism has broken this inter-dependence.
With disastrous results for the living, who now think of the dead as eliminated.



JOHN BERGER (INGLATERRA, 1926)

abril 12, 2015

POEMAS DE W. S. MERWIN

Foto: Nancy Carrick Holbert


Los huesos de Palinuro le rezan a la estrella polar

Consuélanos. El viento elige entre nosotros.
Nuestra blancura es una estela nocturna desprolija.
Candor solitario, sé constante en nosotros
los desolados que brillamos sin señalar el rumbo.


Última mirada

Hasta las palabras se van a un lugar más urbano
con la esperanza de encontrar amigos
esperándolas

algunos de esos amigos van a pensar que los árboles son agradables
casi como nosotros
después de todo

y algunos de esos amigos jamás se van a enterar de que existe un árbol
van a vivir en un mundo sin una sola hoja
donde la lluvia es una desgracia.

Hasta ahora todos los idiomas cayeron
de hoja en hoja
y se fueron como los rostros

se fueron como los pórticos de piedra de las casitas
y el olor del bosque
en el agua del verano

Lugar

El último día del mundo
yo quisiera plantar un árbol
para qué
no por la fruta
un árbol frutal
no es lo que plantaría
quiero un árbol que esté
en la tierra por primera vez
cuando caiga
el sol
y que el agua
le toque las raíces
bajo la tierra llena de muertos
y que las nubes pasen
una por una
encima de sus hojas

Luz resonante

Cuando estaba aprendiendo a leer, me imaginaba
que los puentes tenían algo que ver con los pájaros
y con lo que parecían ser jaulas, pero yo sabía
que no eran, debió haber sido otoño
cuando la luz polvorienta destellaba desde los cables del tranvía
y esos lugares anaranjados se incendiaban en las imágenes
De hecho ahora es otoño días claros
no lejos del mar con un vientito que husmea
el pasto seco que ayer era verde
el maíz vacío parado temblando y un plumón
de flores fantasma velando los campos anónimos
y en todas partes hay colores de los que no puedo
apartar la vista, rojos incluso los arroyos anchos
el rojo es la estación de los pájaros que migran
que vuelan de noche sintiendo cómo gira la tierra
abajo y yo me desperté en la ciudad al oír
las notas del canto del chorlito una y otra vez
antes de dormirme y acá lejos, río abajo
resonando en grupo cerca de la costa
los puentes más largos abrieron sus alas delicadas.

Recordando

Hay hilachas de sonidos viejos que se oyen una y otra vez
frases de Shakespeare o de Mozart las varas
finas de la aurora dirigiendo
hacia la oscuridad el paso de unos pocos
pájaros migrantes en lo alto de la noche lejos de los rebaños antiguos
lejos del reposo de las palabras lejos de los instrumentos



En cualquier momento

Cuánto hace que está el día
cuando por fin lo miro
con el tiempo que me tomó
estar así quieto en él
ahora en la luz transparente
con el vuelo en las voces
el principio en las hojas
todo lo que recuerdo
pero antes de eso antes de mí
está el presente a la velocidad de la luz
en la distancia que soy
el que se queda tratando de alcanzarlo
viendo cada vez más rápido
de donde no salió nunca
antes de que no haya nada
la oscuridad pensando la luz


Plazo 

En el último minuto espera una palabra
que antes nunca se escuchó así y no
se repetirá ni la recordarán jamás
una que siempre fue una palabra doméstica
y se usó para hablar de las repeticiones
simples de la vida de todos los días
ni recién elegida ni demasiado pensada
ni tema de comentario posterior
quién hubiera creído que era esa
diciéndose desde el principio
en todos sus usos y circunstancias
hasta pronunciar por fin ese significado suyo por el cual
durante tanto tiempo fue la única palabra
aunque ahora parezca que podría haber sido cualquier otra


Abril

Cuando nos hayamos ido la piedra dejará de cantar

abril abril
se hunde en la arena de los nombres

los días que vendrán
sin estrellas ocultas

vos que podés esperar ahí

vos que no perdés nada
no sabés nada.


Ogros

Toda la noche me estuvo despertando el ruido
de la llovizna que caía suavemente
entre las hojas del valle
quieto bajo la ventana
y el de Paula, dormida, acostada acá,
al lado mío y el rumor
de los perros junto a la cama
roncando como pequeñas
olas que llegan a la orilla Me
asombro de la suerte
de este momento en la oscuridad
total de este favor no dicho
de esta paz que se respira
mientras está y después
pienso en los farsantes del poder
que en este momento urden
sus masacres en mi nombre
¿De qué parte de mí pudieron haber
salido?¿ de qué se hicieron?¿ de mi
aversión? ¿dragando las profundidades
amargas de mi vergüenza?


La habitación

Creo que todo esto está en alguna parte de mí mismo
La habitación fría sin luz hasta el amanecer
una quietud como para asistir a la muerte
Y desde un rincón los sonidos de un pajarito que intenta
volar de a ratos unos pocos golpes en la oscuridad
se podría decir que estaba muriéndose que es inmortal


Para la luz de septiembre

Cuando ya estás acá
pareciera que sos solamente
un nombre que habla de vos
presente o no

y por ahora parece que
todavía fueras verano
el gran verano
conocido y eterno
con una chispa
de bronce en las mañanas heladas
y los últimos pétalos amarillos
del gordolobo aleteando
sobre las cañas que se inclinan
sobre sus sombras rotas
en el suelo agrietado

pero ellos saben
que viniste
los ramilletes de la salvia
los pájaros que susurran
sin saber dónde esconderte
cómo guardarte para después

a vos
que volás con ellos
que no estás adelante
ni atrás
que llegás
con las ciruelas azules
que cayeron durante la noche

perfectas bajo el rocío


Separación

Tu ausencia me traspasó
como un hilo a una aguja.
Todo lo que hago está cosido con su color.



Versiones en castellano de Sandra Toro



The Bones of Palinurus Pray to the North Star

Console us. The wind chooses among us.
Our whiteness is a night wake disordered.
Lone candor, be constant over

Us desolate who gleam no direction.



Last Look

Even the words are going somewhere urban
where they hope to find friends
waiting for them

some of the friends will think of trees as pleasant in a minor
way
much alike after all
to us

some of the friends will never be aware of a single tree
they will live in a world without a leaf
where the rain is misfortune

All the languages until now have flowed
from leaf to leaf
and have gone like faces

gone like the stone porches of small houses
and the smell of the forest
in the water of summer.

Place

On the last day of the world
I would want to plant a tree
what for
not for the fruit
the tree that bears the fruit
is not the one that was planted
I want the tree that stands
in the earth for the first time
with the sun already
going down
and the water
touching its roots
in the earth full of the dead
and the clouds passing
one by one
over its leaves

Echoing Light 

When I was beginning to read I imagined
that bridges had something to do with birds
and with what seemed to be cages but I knew
that they were not cages it must have been autumn
with the dusty light flashing from the streetcar wires
and those orange places on fire in the pictures
and now indeed it is autumn the clear
days not far from the sea with a small wind nosing
over dry grass that yesterday was green
the empty corn standing trembling and a down
of ghost flowers veiling the ignored fields
and everywhere the colors I cannot take
my eyes from all of them red even the wide streams
red it is the season of migrants
flying at night feeling the turning earth
beneath them and I woke in the city hearing
the call notes of the plover then again and
again before I slept and here far downriver
flocking together echoing close to the shore
the longest bridges have opened their slender wings

Remembering 

There are threads of old sound heard over and over
phrases of Shakespeare or Mozart the slender
wands of the auroras playing out from them
into dark time the passing of a few
migrants high in the night far from the ancient flocks
far from the rest of the words far from the instruments


Any Time 

How long ago the day is
when at last I look at it
with the time it has taken
to be there still in it
now in the transparent light
with the flight in the voices
the beginning in the leaves
everything I remember
and before it before me
present at the speed of light
in the distance that I am
who keep reaching out to it
seeing all the time faster
where it has never stirred from
before there is anything
the darkness thinking the light


Term 

At the last minute a word is waiting
not heard that way before and not to be
repeated or ever be remembered
one that always had been a household word
used in speaking of the ordinary
everyday recurrences of living
not newly chosen or long considered
or a matter for comment afterward
who would ever have thought it was the one
saying itself from the beginning through
all its uses and circumstances to
utter at last that meaning of its own
for which it had long been the only word
though it seems now that any word would do

April

When we have gone the stone will stop singing

April  April
Sinks through the sand of names

Days to come
With no stars hidden in them

You that can wait being there

You that lose nothing
Know nothing


Ogres

All night waking to the sound
of light rain falling softly
through the leaves in the quiet
valley below the window
and to Paula lying here
asleep beside me and to
the murmur beside the bed
of the dogs' snoring like small
waves coming ashore I
am amazed at the fortune
of this moment in the whole
of the dark this unspoken
favor while it is with us
this breathing peace and then I
think of the frauds in office
at this instant devising
their massacres in my name
what part of me could they have
come from were they made of my
loathing itself and dredged from
the bitter depths of my shame

The Room

I think all this is somewhere in myself
The cold room unlit before dawn
Containing a stillness such as attends death
And from a corner the sounds of a small bird trying
From time to time to fly a few beats in the dark
You would say it was dying it is immortal


To the Light of September
When you are already here
you appear to be only
a name that tells of you
whether you are present or not

and for now it seems as though
you are still summer
still the high familiar
endless summer
yet with a glint
of bronze in the chill mornings
and the late yellow petals
of the mullein fluttering
on the stalks that lean
over their broken
shadows across the cracked ground

but they all know
that you have come
the seed heads of the sage
the whispering birds
with nowhere to hide you
to keep you for later

you
who fly with them

you who are neither
before nor after
you who arrive
with blue plums
that have fallen through the night

perfect in the dew




Separation

Your absence has gone through me
Like thread through a needle.
Everything I do is stitched with its color.



W. S. MERWIN (EE.UU., 1927)