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junio 24, 2012

POEMAS DE YANNIS YFANTIS




EL SECRETO DEL PARAÍSO PERDIDO DE LOS POETAS

Debemos
encontrar otra vez
el nombre de las cosas.
Sin llamarlas por sus nombres
no esperemos que las cosas nos escuchen
no esperemos que nos obedezcan.




L'ANTICHISSIMA LUCE

                                                    poco antes de que se apague
                                                   la antiquísima luz
                                                                                  Pier Paolo Pasolini

No conocí al rey del rebaño, el hijo del sol.
Solamente vi su vellón una vez colgado de un antiguo árbol
mientras el anochecer
se ovillaba en la raíz del árbol como una serpiente.
Oh sagrada raza de los antiguos, oh luz.
Alcancé la antiquísima luz, la respiré.
Monté desnudo a caballo bajo los árboles del Gran Día,
comí moras, tomé leche, bailé,
jugue con el tranquilo, ágil, rizado, temible
príncipe de nuestras ovejas. Y he aquí
que se secaron todos los ríos, han huido
hacia el mar, y detrás
quedan sus guijarros, las montañas --
para que habiten cíclopes y soles.




QUÉ DIJO EL ESPÍRITU DEL BOSQUE

Criatura del destino ¿qué quieres que te diga
                                                     yo que callo
hablando con todas las bocas?
Lo que puede mancharse no es sagrado.
Lo que puede traicionarse no es secreto.
Lo que se define
                 se limita.
Hijo de la Necesidad ¿qué quieres que te diga?


Traducción de Horacio Castillo



QUERRÁ DECIR

Ahora abro puertas que son sólo mías
Cualquiera ahora abre sus puertas
Cualquiera ahora ve sus
                   propias cosas.
Y si por azar nos encontramos ante las mismas cosas
                   las vemos
cada cual de colores y formas
                  diferentes.
Y si por azar las vemos con
                  los mismos colores
                   y bajo las mismas formas las vemos
                   no en la misma posición
                   no desde la misma posición
                   no al mismo tiempo.
Y si exactamente vemos las mismas cosas
                   en la misma posición desde
                   la misma posición
                   del mismo color y
                   bajo la misma forma
                   exactamente al mismo tiempo
                   querrá decir
                               querrá decir que abrimos la
                                              última
                                               puerta.



ESPACIO-TIEMPO

Tres días antes de morir el vecino
su perro aullaba, viendo
las fases de la muerte en el futuro.

Qué milagro, un perro
como el dios del Eclesiastés
que ve pasadas todas las cosas
a una distancia de tres días de un perro
distinguió el acto de una muerte.

Yo, no obstante, encuentro que no soy
ni dios ni perro, pero algo
tengo del tedio del dios -
y algo de la tristeza del perro.



EL SUEÑO NAVEGABLE

En otro tiempo un molino en otro tiempo
tuvimos la luna en la jaula*.
Ahora que la luna sigue
libre y gorjea
ahora la casa navega oliendo
a madera recién cortada y a sueño fluvial.
Tenemos aquí nuestros libros con nosotros
nuestras estrellas y nuestras brújulas nuestras armas
nuestros huesos y los huesos de nuestras mujeres
nuestras microscópicas hoces.
Pero nosotros tenemos sobre todo
la fuerza la locura o la sabiduría
para que todo ello no nos sirva.
Deja que navegue nuestra casa hacia donde navega
deja que nos lleve el sueño
allí donde intentábamos no ir
porque no sabíamos, allí
donde no intentábamos
                                      ir
                                              porque no sabíamos. Eh
deja que navegue nuestra casa hacia donde navega.


*Luna como las que tienen en jaulas en los molinos fluviales, para que Astaroth no mee sobre la harina (N. de. A.)




LA DANZA DEL MEDIODÍA

Patas de roca luz y mar.

En el ardor del mediodía, el aire
Tembló, se espesó y sombras
Se agitaron con sususrros flacos y sedientos
Danzando su escuálido exilio

Te arrastré luego hasta la cueva y hacia lo profundo
Sobre la arena te desabroché el cinturón...

Cayó el sol; exhaustos
Extendimos nuestros miembros hacia la infinita
Noche del desierto...

Me despertó la risa de los rayos
Sobre las piedras húmedas;
En tus senos dos guijarros verdes
Tus dientes gemas incrustadas
Y en tus ijares un viento pelágico
Arrastraba su arco refrescando
Los ojos de mi memoria con objetivo
Profundamente nostálgico
                      y dije: "Levanta
                      querida,
                      para coger número
                      me cansé
                      de las cosas eternas".

Patas de roca luz y mar.




 VIERNES SANTO

Hablando con luz vaciaste el Sol;
ahora el Sol se halla en eclipse
y tú su corona de espinas llevas.




SIEMPRE AQUÍ

No hay tema; estoy aquí; estoy siempre aquí.

Escribí la Canción del Arpista en el 2000 a.C. en Egipto.
Escribí La Odisea en el 800 a.C en Jonia.
Escribí el Tao Te King en el 600 a.C. en China.
Escribí en el siglo XI en Konya el Masnavi o Manavi.
Concluí exiliado en Rávena la COmedia que Bocaccio denominó
Divina.
Escribí  La Mujer de Zákinzos
Los Cuatro Cuartetos
Zorzal
Mantraspenta.

No hay tema; estoy aquí; estoy siempre aquí.

                                                                                                       1985




LIBRO MUNDO

Sólo un libro se ha escrito
y se ha escrito con cosas y no con palabras.

Sólo un lbro se ha escrito
y se ha escrito desde el Mundo con el Mundo para el Mundo.

El Mundo es el libro del Mundo.

*

Fin no tiene el Mundo ni principio;
pero el poeta al descubrir el Mundo
es como si lo construyese desde el principio.

*

Sólo hay un libro que leer
y éste es el libro del Mundo.

*

Que escribo querrá decir que leo el libro del Mundo.
Todos mis escritos no son más que subrayados en el libro del Mundo;
todos mis escritos no son más que notas, pinturas,
en los márgenes de sus páginas.

Que escribo querrá decir que muestro a la gente
que intento compartir con ella
la belleza o el horror que leo en el libro del Mundo.

Porque nadie soporta leer a solas el libro del Mundo.


                                                                                  Éfeso, Templo de Ártemis, 1988 A.D.




LA SOLEDAD Y EL MARTIRIO DE MANSUR HALLAY
(26 DE MARZO, 922, día martes, Bagdad)

Fue acusado
de estimar mucho más a  Jesús que a Mahoma;
de escribir libros y de llenarlos
de pinturas, como los griegos
(cosa que la fe prohibía).
Lo llamaban hereje porque decía
que el centro de adoración no se halla sólo en La Meca sino en todas
partes.
Y la copa de los fieles rebosó cuando dijo
"Ana al-jaqq" (Yo soy la Verdad)[1].
Lo detuvieron, lo juzgaron, lo condenaron.
Y cuando le cortaron manos, pies, nariz, orejas,
en absoluto gimió, en absoluto habló.
Y cuando le arrojaron piedras permaneció tranquilo como si le
hubiesen arrojado flores.
Sólo por un momento se estremeció;
cuando uno de sus amigos se atrevió
a lanzarle una flor.
Entonces se estremeció
y mostró que sufría como si le golpeara una piedra.




EL SEÑOR GLICKSBOURG [2]

"Acate las inclinaciones de un niño
desde el instante en que respire aire puro
pero a un cincuentón que nada sabe
no le vale el respeto".
Por supuesto lo digo por el señor Glicksbourg.
Ya pasó de los cincuenta y todavía
quiere a toda costa el pobre
convertirse en rey de Grecia.
Me pregunto: ¿no lo entiende?
¿Nadie se lo susurró?
"Pero señor Glicksbourg", díganselo, "Grecia
tiene reyes y príncipes,
sus poetas".

                                                                Atenas, 1993




VENGO

No sé si fue Ritsos u Homero
el que me convenció para entrar en el Caballo de Troya
teniendo sólo una espada y un espejo.

Vengo del desierto allí donde la arena
es la aflicción de cada forma.

Vengo de las Osas llevando
un fardel de estrellas y sosteniendo
en la mano una máscara de luna.

Vengo de la choza tejida con ramas refulgentes.
Vengo de una casa hecha de espejos.

Vengo del desfiladero curvo como espada
hecha mitad de nieve mitad de flores.

Vengo de las orillas del río montañés
allí donde cataratas ascetas
se mantienen de pie en las pétreas tinajas.

Vengo del Norte; con patines de hielo
dos medias lunas, sin parar me deslicé
sobre las nieves durante tres mil años.

Vengo de las tribus de los tártaros; soy el general
que degolló a Attar[3]y también soy
el mismo Attar y el cuchillo que lo degolló.

Vengo de la negra galaxia de las hormigas que arrastra
una mariposa muerta como si fuese
el velero de un ángel como si fuese
Ícaro tras su caída.

Vengo de Grecia que eleva
con la mano el Peloponeso y disemina
a su alrededor las islas para que no esté
solo extendido en el mar.

Vengo del agujero de una rama podrida
en el que oficiaba en traje de abeja salvaje
o en el que llevaba talares vestiduras de mariposa.

Vengo de allí del atardecer
de Tesalia, donde pastoreé
durante mil años un rebaño de llamaradas.

Vengo del libro de Anaximandro; en él
me enncuentro siempre doquiera que vaya.

Me preguntan de dónde vengo.
                    ¿Qué decirles?
No me entenderían.
                     Y luego
me llevarían atado al psiquiatra.

"Vengo", dije, así de simple, "de Agrinio",
escondiendo cuanto pude en esta palabra
lo "agrio", la "n", la "i" y sobre todo
la "o", que es venero y veneno,
casa mía y espejo y laberinto (pero sí
el más complejo laberinto y que parezca
tan simple, un ínfimo anillito).

                                                                                 Salónica, 1994




Y SI CUAL DELFÍN

Y si cual delfín salgo del sueño y me sumerjo de nuevo
                   en el sueño intentándolo
una y otra vez
es porque rondo aquél sueño el más profundo,
                     el absoluto,
                     el olvido
del que matutino despertaré al alba del mundo
lirio y agua fría
                    y con pestañas
                    rayos.




MICENAS

Llegamos al mediodía y ascendemos
hacia los palacios de Agamenón
el aljibe y los antiguos apriscos. Atravieso
la Puerta de los Leones, siempre
por última vez.
Heroicas, grandes piedras. Y sin embargo
su Puerta Oriental muestra que
los héroes tenían más o menos claro mi estatura. Oh Sol
mi antiquísima careta áurea, te llamo
y aquí entro en el enorme sepulcro y continúo
y distingo a la derecha una nueva puerta más pequeña y me detengo
y me reflejo
                 en la oscuridad: Oscuridad.




HISTORIA NEOGRIEGA

Veinte años llevo sembrando tabaco; veinte años de
brotes, escardaduras, riegos,
labranza, más labranza y rastrillaje
y plantación y escarda y riego y acumulación y enristrado y selección
e insolado y corte y al final
agavillado
para que venga el mercader a tasar
el 66 por ciento para el estado
el 27 por ciento a su bolsillo
y el 7 por ciento para nosotros
y dentro de eese siete por ciento
estarán abonos, riegos, labranzas, mano de obra,
nuestro curro, nuestras deudas y la vida
que quiere la vida y nada
fuera de ella la consuela.

Si la mitad emigramos
si ya no tenemos seguridad
y no nos saciamos con el descanso y el sueño y la comida
no es porque no trabajásemos
no es porque no ahorrásemos
no es porque no fuésemos los afortunados;
es porque nos robaron y nos roban:
No fueron los persas ni los venecianos
ni los turcos ni los alemanes
sino nuestros
jenízaros de le riqueza y la cultura
políticos y académicos
                               Iglesia y empresarios.
Es porque nos robaban
                              y nos roban.

                                                                                                          Agrinio, 1976





 NOTAS AL TEXTO

[1]. Esta expresión se halla en uno de los dos "Poemas que le acarrearon
la condena" (vid. Mansur Hallay, Diván, edición y traducción del árabe
de Milagros Nuin y Clara Janés, Madrid, Ediciones del Oriente y del
Mediterráneo, 2002, poema n° 13, p. 59). Nuin y Janés traducen: "Yo
soy la Verdad, y la Verdad es Verdad para la Verdad./ Revestida de Su
esencia la diferencia no existe".

[2]. El poeta se refiere a Kinstantinos, ex-rey de Grecia, cuyo apellido
familiar es Glicksbourg. Las autoridades griegas le pidieron a él y su
familia que se identificaran con este apellido como condición sine que
non para entrar en el país, algo que la ex-familia real, algunos de cuyos
miembros viven en Londres, no ve de buen grado.

[3]. El poeta místico persa Farid ud-Din Attar (¿1120? - 1220), autor del
poema "El lenguaje de los pájaros".


Traducción de Mario Domínguez Parra



YANNIS YFANTIS (GRECIA, 1949)

    

1 comentario:

  1. Sandra, buenos días.

    Muchas gracias por publicar aquí mi traducción de estos poemas de Yfantís, que supongo que leíste en la página web de DVD Ediciones.

    No conocía las de Horacio Castillo, gran traductor.

    Saludos.

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