.

.

abril 21, 2019

POEMAS DE AUDRE LORDE

Audre Lorde en Berlín,1984 © Dagmar Schultz 




Una mujer habla

Marcada por la luna y tocada por el sol
mi magia no está escrita
pero cuando el mar dé media vuelta
va a dejar mi forma atrás.
No pido ningún favor
intacta para la sangre
implacable como la maldición del amor
permanente como mis errores
o mi orgullo
no mezclo
amor con lástima
ni odio con desprecio
y si me conocieras
te asomarías a las entrañas de Urano
donde azotan los mares incansables.

No habito
mi nacimiento ni mis divinidades
no tengo edad y soy casi adulta
y todavía busco
que mis hermanas
las brujas de Dahorney
me lleven entre sus ropas enroscadas
como hizo nuestra madre
de luto.

Fui mujer
mucho tiempo
cuidado con mi sonrisa
soy traicionera con la magia vieja
y la furia nueva del mediodía
con todos tus grandes futuros
prometidos
soy
mujer
y no blanca.




Una letanía para la supervivencia

Para esas de nosotras que vivimos en la orilla
paradas sobre los extremos constantes de la decisión
cruciales y solas
para esas de nosotras que no podemos permitirnos
los sueños pasajeros de elegir
que amamos en la puerta yendo y viniendo
de sol a sol
mirando adentro y afuera
al mismo tiempo antes y después
buscando un ahora que pueda engendrar
futuros
como pan en la boca de nuestros hijos
para que los sueños de ellos no reflejen
la muerte de los nuestros;

Para esas de nosotras
a las que nos estamparon el miedo
como una línea tenue en medio de la frente
que aprendimos a temer con la leche materna
y en virtud de esta arma
esta ilusión de encontrar alguna seguridad
los que pisan fuerte confiaban en poder callarnos.
Para todas nosotras
este instante y este triunfo
No se esperaba que sobreviviéramos.

Y cuando sale el sol tenemos miedo
de que no dure
cuando el sol se pone tenemos miedo
de que mañana no salga otra vez
con el estómago lleno tenemos miedo
de indigestarnos
con el estómago vacío tenemos miedo
de no volver a comer
cuando nos quieren tenemos miedo
de que el amor desaparezca
cuando estamos solas tenemos miedo
de que el amor no vuelva más
y cuando hablamos tenemos miedo
de que nuestras palabras no se oigan
ni sean bien recibidas
pero cuando nos quedamos calladas
seguimos teniendo miedo

Así que es mejor hablar
acordándonos
de que no se esperaba que sobreviviéramos.




No soñar nunca con arañas

El tiempo colapsa entre los labios de los desconocidos
mis días colapsan en un tubo hueco
el pronto implosiona contra el ahora
como una pared de hierro
tengo los ojos tapados de escombros
una mancha de perspectivas
borronea cada horizonte
en la precisión sin aliento del silencio
se hace una palabra.

Una vez que la carne renegada se hubo ido
el aire del otoño se me pegó a la cara
filoso y azul como una aguja
pero la lluvia cayó todo octubre
y la muerte está    una condena
adentro de mi sangre.

El olor de tu cuello en agosto
un alambre de oro fino que enjoya la guerra
todo lo demás miente
ilusorio como una granja
al otro lado de un valle
que se esfuma en el atardecer.

Día tres    día cuatro   día diez
al séptimo paso
una puerta velada me lleva a mi aniversario de ensueño
el papel estucado ignífugo hecho trizas
entre los dientes de un perro ladrón
no soñar nunca con arañas
y cuando enrosquen sobre mí las mangueras
un estallido de luz.




Día de Año Nuevo

El día parece armado a las apuradas
como un regalo para mendigos agradecidos
aunque mejor eso que nada de atención
pero suenan las campanas
en ciudades que nunca visité
y mi nombre está grabado sobre puertas
que nunca vi
mientras extraía un carozo
o cualquier cosa tierna o fructífera
del centro de los días indistintos
me olvidé
de la caricia del sol
al abrirse paso en las mañanas sin compromisos
La noche está llena de mensajes
que no puedo leer
estoy demasiado ocupada olvidando
el aire como un pelaje sobre mi lengua
y estas lágrimas
que no provoca la tristeza
sino la arenilla de un viento ocasional
La lluvia me cae como brea en la piel
mi hijo agarra de la cena un corazón de pollo
y pregunta
¿esto ama?
los dedos diestros y sin maldad de los fantasmas
entresacan mi sueño y esconden
lo que sea de la tristeza
que algo me hubiera redituado
actúo con premeditación
y no le tengo miedo
a nada.




Poema de Amor

Hablá tierra y bendecime con la mayor riqueza
que el cielo haga fluir su miel de mis caderas
rígidas como montañas
esparcidas sobre un valle
que excavó la boca de la lluvia.
Y supe en cuanto entré en ella que era
ciclón en sus bosques huecos
dedos susurrantes sonidos 
miel que fluyó
de la copa partida
empalada en una lanza de lenguas
en la punta de sus pechos en su  ombligo
y mi aliento
aulló en sus accesos
a través de los pulmones del dolor.

Voraz como la gaviota argéntea
o como un chico
me vuelvo a balancear
sobre la tierra una y otra
vez.





Padre, Hijo y Espíritu Santo

Yo nunca vi la tumba de mi padre.

No es que sus ojos hayan sido
olvidados
ni la impronta de sus grandes manos
en nuestros picaportes
todas las noches un medio giro
y entraba
enchastrado de cuestiones mundanas
enorme y silencioso como el deseo de todo un día 
listo para redefinir cada una de nuestras formas —
es que ahora los picaportes nocturnos esperan
y no nos reconocen al pasar.

Todas las semanas una mujer distinta
—con la regularidad de su copa de la noche—
arranca el pasto que la quietud de él hace crecer
llamándolo maleza. Todas las semanas
una mujer distinta tiene la cara de mi madre
y él, que tiene tiempo,
inmutable,
debe estar sorprendido
el que conoció y quiso a una sola.

Mi padre murió en silencio, amando la creación 
y las respuestas bien definidas.
Vivió
aun así dictamina sobre las cosas de la familia
y murió
conociendo a la que fui el 15 de enero de ese año.

No sea cosa que yo también vuelva al polvo
nunca vi la tumba de mi padre.



Carbón

Yo
es el negro absoluto, que habla
desde adentro de la tierra.
Hay muchos tipos de cielo abierto
como un diamante que llega a ser nudo de llamas
el sonido llega a ser palabra, coloreada
por el que paga qué por hablar.

Algunas palabras se abren como el diamante
en la vitrina 
que canta ante el impacto fugaz del sol
y hay palabras como apuestas que se abrochan
en un cuaderno perforado, --compre firme y destruya—
y cualquiera sea su voluntad de todas las oportunidades
queda el comprobante 
un diente mal sacado con un borde desparejo.
Algunas palabras viven en mi garganta
y se reproducen como víboras. Otras saben del sol
porque andan hurgando como gitanos sobre mi lengua
para explotarme a través de los labios
como gorriones que rompen el cascarón.
Algunas palabras
me atormentan.

Amor es una palabra, otra clase de cielo abierto.
Como el diamante que llega a ser nudo de llamas
soy negra porque vengo de adentro de la tierra
ahora tomá mi palabra como una joya a plena luz.


Poder

La diferencia entre poesía y retórica
es estar lista para matar-
se una
en vez de matar a los hijos.

Estoy presa en un desierto de heridas de bala abiertas
y un nene muerto arrastra su cara negra
en pedazos hasta el borde de mi sueño
la sangre de sus mejillas agujereadas y de sus hombros
es el único líquido en kilómetros
y el estómago
se me revuelve de imaginar el sabor mientras
la boca se me parte en dos detrás de los labios secos
sin lealtad ni motivo
sedienta de la humedad de esa sangre
que se hunde en la blancura
del desierto en el que estoy perdida
sin imaginario ni magia
tratando de sacar poder del odio y la destrucción
tratando de curar con besos a mi hijo moribundo
solo que el sol le va a blanquear antes los huesos.

Un policía que en Queens abatió a un chico de diez años
se quedó parado al lado con las botas cubiertas de sangre infantil
y una voz decía “morite pendejo hijo de puta”
hay grabaciones que lo prueban. En el juicio
ese policía declaró en defensa propia
“No me di cuenta del tamaño ni de nada
más que el color”. Y
hay grabaciones que prueban eso también.

Hoy ese hombre blanco de 37 años
con 13 en la fuerza policial
quedó libre
gracias a once blancos que dijeron que ya estaban satisfechos
que se había hecho justicia
y a una Mujer Negra que dijo
“Me convencieron” queriendo decir
que arrastraron sus 4' 10'' de fotograma de mujer negra
por las brasas
de cuatro siglos de aprobación de macho blanco
antes de que soltara
el primer poder verdadero que había tenido
y se llenara de cemento el útero
para hacerle un cementerio a nuestros hijos.

No pude tocar la destrucción
que llevo adentro.
Pero a menos que aprenda a usar
la diferencia entre poesía y retórica
mi poder también se va a volver corrupto y venenoso como un moho
o a quedar laxo e inútil como un cable desconectado
y un día voy a agarrar mi enchufe adolescente
para conectarlo a la toma más cercana
y violar a una mujer blanca de 85 años
que es la madre de alguien
y mientras le pegue hasta dejarla inconsciente y le prenda fuego la cama
un coro griego va a cantar en ritmo de 3 por 4
“Pobrecita. Nunca le hizo mal a nadie. Qué bestias son”.



Cicatriz

Este es un poema sencillo.
Para las madres hermanas hijas
las chicas que nunca fui
para las mujeres que limpian el Ferry de Staten Island
para las brujas impecables que me queman
a la medianoche
simbólicamente 
porque como en sus mesas
y duermo con sus fantasmas.

Son de ustedes estas piedras en mi corazón 
mi propia carne
tallándome con sus ojos filosos y falsos
buscando prismas 
que caigan de su cabeza
riendo y echándome de su piel
porque no se valoran a ustedes
mismas
ni a mí.

Este es un poema sencillo
no voy a tener madre ni hermana ni hija
cuando haya terminado
y solo queden los huesos 
miren cómo los huesos muestran 
nuestra forma de arrancarnos 
la propia carne en la guerra
para alimentar el otro lado de nuestras caras como máscaras
a las que les pusimos nombre de varón.

Donald De Freeze nunca te conocí tan bien
como en los ojos de mi espejo
¿bendición o perdón
esperabas 
acostándote
en una cama detrás de la otra
o tu ojo fue lo suficientemente filoso y despiadado
como para perdurar
más allá de las muertes del deseo?

Con tu voz en mis oídos
con mi voz en tus oídos
tratá de negarme
te voy a perseguir
por las venas nocturnas de mi propia adicción
por todas mis infancias insatisfechas
mientras este poema se desdobla
como los pétalos de una amapola
ni hermana ni madre ni hijos
me quedan
nada más un océano sin mareas de mujeres iluminadas por la luna
con todas las sombras del amor
aprendiendo una danza de abrirse y cerrarse
aprendiendo una danza de ternura eléctrica
que ningún padre y ninguna madre les podría enseñar

Vení a bailar conmigo Sambo
pagá los platos rotos bailando
con la rodilla bien arriba querido
arriba de su deseo
abajo de sus malditas
caras blancas vení Bimbo vení Ding Dong
miren la ciudad cómo se viene abajo abajo
abajo andá puta negro bajá un cambio 
así que quieren un vientre acogedor donde esconderse
que les frunza la trompa y los chupe
adentro a salvo
bueno les digo lo que voy a hacer
la próxima vez que vayan a buscar el palo
y de veras les haga falta un hueco donde meterse
búsquenme
soy la que corta boletos en la reina
de las montañas rusas
los puedo sacar
por poco.

Este es un poema simple
y comparte mi cabeza con el sueño
de una gran mujer negra con joyas
en los ojos
que baila
con un casco de oro en la cabeza 
arrogante
emplumada
su nombre es Colossa
sus muslos son como postes
o alcornoques despellejados
encerrada en su armadura
baila
con movimientos lentos  que sacuden la tierra
que de repente cambia
y se ilumina
mientras ella gira riéndose
con el metal labrado en las caderas
llega al final
y en el borde brillante
un asombro
de pelo suave negro y encrespado.



De la casa de Yemanjá

Mi madre tenía dos caras y una sartén
en la que antes de ocuparse de la cena 
cocinaba a sus hijas
hasta que fueron mujeres.

Mi madre tenía dos caras
y una olla rota
donde escondió a una hija perfecta
que no era yo
Yo soy la luna y el sol y tengo hambre para siempre 
de sus ojos.

Yo cargo dos mujeres sobre mi espalda
una oscura rica y oculta
en los anhelos de marfil de la otra 
madre
pálida como una bruja
pero constante y familiar
me trae pan y terror
en mi sueño
sus pechos son dos anclas enormes y excitantes 
en la tormenta de la medianoche.

Todo esto fue 
antes
en la cama de mi madre
el tiempo no tiene sentido
hermanos no tengo 
y mis hermanas son crueles.

Madre necesito
madre necesito
madre necesito tu negrura ahora
como la tierra en agosto necesita la lluvia
Yo soy

el sol y la luna y tengo hambre para siempre
del borde afilado
donde el día y la noche se van a encontrar
y a no ser
uno.



Versiones en castellano de Sandra Toro







A Woman Speaks

Moon marked and touched by sun   
my magic is unwritten
but when the sea turns back
it will leave my shape behind.   
I seek no favor
untouched by blood
unrelenting as the curse of love   
permanent as my errors
or my pride
I do not mix
love with pity
nor hate with scorn
and if you would know me
look into the entrails of Uranus   
where the restless oceans pound.

I do not dwell
within my birth nor my divinities   
who am ageless and half-grown   
and still seeking
my sisters
witches in Dahomey
wear me inside their coiled cloths   
as our mother did
mourning.

I have been woman
for a long time
beware my smile
I am treacherous with old magic   
and the noon's new fury
with all your wide futures   
promised
I am
woman
and not white.


A Litany for Survival

For those of us who live at the shoreline
standing upon the constant edges of decision
crucial and alone
for those of us who cannot indulge
the passing dreams of choice
who love in doorways coming and going
in the hours between dawns
looking inward and outward
at once before and after
seeking a now that can breed
futures
like bread in our children’s mouths
so their dreams will not reflect
the death of ours;
For those of us
who were imprinted with fear
like a faint line in the center of our foreheads
learning to be afraid with our mother’s milk
for by this weapon
this illusion of some safety to be found
the heavy-footed hoped to silence us
For all of us
this instant and this triumph
We were never meant to survive.
And when the sun rises we are afraid
it might not remain
when the sun sets we are afraid
it might not rise in the morning
when our stomachs are full we are afraid
of indigestion
when our stomachs are empty we are afraid
we may never eat again
when we are loved we are afraid
love will vanish
when we are alone we are afraid
love will never return
and when we speak we are afraid
our words will not be heard
nor welcomed
but when we are silent
we are still afraid
So it is better to speak
remembering
we were never meant to survive.


Never to Dream of Spiders

Time collapses between the lips of strangers   
my days collapse into a hollow tube
soon implodes against now
like an iron wall
my eyes are blocked with rubble
a smear of perspectives
blurring each horizon
in the breathless precision of silence
one word is made.

Once the renegade flesh was gone   
fall air lay against my face
sharp and blue as a needle
but the rain fell through October   
and death lay    a condemnation   
within my blood.

The smell of your neck in August   
a fine gold wire bejeweling war   
all the rest lies
illusive as a farmhouse
on the other side of a valley
vanishing in the afternoon.

Day three    day four    day ten   
the seventh step
a veiled door leading to my golden anniversary   
flameproofed free-paper shredded   
in the teeth of a pillaging dog   
never to dream of spiders   
and when they turned the hoses upon me
a burst of light.


New Year´s Day

The day feels put together hastily
like a gift for grateful beggars
being better than no time at all
but the bells are ringing
in cities I have never visited
and my name is printed over doorways
I have never seen
While extracting a bone
or whatever is tender or fruitful
from the core of indifferent day
I have forgotten
the touch of sun
cutting through uncommitted mornings
The night is full of messages
I cannot read
I am too busy forgetting
air like fur on my tongue
and these tears
which do not come from sadness
but from grit in a sometimes wind
Rain falls like tar on my skin
my son picks up a chicken heart at dinner
asking
does this thing love?
Deft unmalicious fingers of ghosts
pluck over my dreaming
hiding whatever it is of sorrow
that would profit me
I am deliberate
and afraid
of nothing.



Love Poem

Speak earth and bless me with what is richest
make sky flow honey out of my hips
rigid as mountains
spread over a valley
carved out by the mouth of rain.
And I knew when I entered her I was
high wind in her forests hollow
fingers whispering sound
honey flowed
from the split cup
impaled on a lance of tongues
on the tips of her breasts on her navel
and my breath
howling into her entrances
through lungs of pain.
Greedy as herring-gulls
or a child
I swing out over the earth
over and over
again.


Father Son and Holy Ghost

I have not ever seen my father’s grave.
Not that his judgement eyes have been
forgotten
nor his great hands’ print
on our evening doorknobs
one half turn each night
and he would come
drabbled with the world’s business
massive and silent as the whole day’s wish
ready to redefine each of our shapes—
but that now the evening doorknobs wait
and do not recognize us as we pass.
Each week a different woman—
regular as his one quick glass each evening—
pulls up the grass his stillness grows
calling it weed. Each week
A different woman has my mother’s face
and he, who time has,
changeless,
must be amazed
who knew and loved but one.
My father died in silence, loving creation
and well-defined response.
He lived
still judgements on familiar things
and died
knowing a January 15th that year me.
Lest I go into dust
I have not ever seen my father’s grave.

Coal

I
is the total black, being spoken
from the earth’s inside.
There are many kinds of open
how a diamond comes into a knot of flame
how sound comes into a word, coloured
by who pays what for speaking.
Some words are open like a diamond
on glass windows
singing out within the passing crash of sun
Then there are words like stapled wagers
in a perforated book,—buy and sign and tear apart—
and come whatever wills all chances
the stub remains
an ill-pulled tooth with a ragged edge.
Some words live in my throat
breeding like adders. Others know sun
seeking like gypsies over my tongue
to explode through my lips
like young sparrows bursting from shell.
Some words
bedevil me.
Love is a word, another kind of open.
As the diamond comes into a knot of flame
I am Black because I come from the earth’s inside
now take my word for jewel in the open light.


Power

The difference between poetry and rhetoric
is being ready to kill
yourself
instead of your children.

I am trapped on a desert of raw gunshot wounds
and a dead child dragging his shattered black
face off the edge of my sleep
blood from his punctured cheeks and shoulders
is the only liquid for miles
and my stomach
churns at the imagined taste while
my mouth splits into dry lips
without loyalty or reason
thirsting for the wetness of his blood
as it sinks into the whiteness
of the desert where I am lost
without imagery or magic
trying to make power out of hatred and destruction
trying to heal my dying son with kisses
only the sun will bleach his bones quicker.

A policeman who shot down a ten year old in Queens
stood over the boy with his cop shoes in childish blood
and a voice said “Die you little motherfucker” and
there are tapes to prove it. At his trial
this policeman said in his own defense
“I didn't notice the size nor nothing else
only the color”. And
there are tapes to prove that, too.

Today that 37 year old white man
with 13 years of police forcing
was set free
by eleven white men who said they were satisfied
justice had been done
and one Black Woman who said
“They convinced me” meaning
they had dragged her 4'10'' black Woman's frame
over the hot coals
of four centuries of white male approval
until she let go
the first real power she ever had
and lined her own womb with cement
to make a graveyard for our children.

I have not been able to touch the destruction
within me.
But unless I learn to use
the difference between poetry and rhetoric
my power too will run corrupt as poisonous mold
or lie limp and useless as an unconnected wire
and one day I will take my teenaged plug
and connect it to the nearest socket
raping an 85 year old white woman
who is somebody's mother
and as I beat her senseless and set a torch to her bed
a greek chorus will be singing in 3/4 time
“Poor thing. She never hurt a soul. What beasts they are.”



Scar

This is a simple poem.
For the mothers sisters daughters
girls I have never been
for the women who clean the Staten Island Ferry
for the sleek witches who burn
me at midnight
in effigy
because I eat at their tables
and sleep with their ghosts.
These stones in my heart are you
of my own flesh
whittling me with your sharp false eyes
searching for prisms
falling out of your head
laughing me out of your skin
because you do not value your own
self
nor me.

This is a simple poem
I will have no mother no sister no daughter
when I am through
and only the bones are left
see how the bones are showing
the shape of us at war
clawing our own flesh out
to feed the backside of our masklike faces
that we have given the names of men.
Donald DeFreeze I never knew you so well
as in the eyes of my own mirror
did you hope
for blessing or pardon
lying
in bed after bed
or was your eye sharp and merciless enough
to endure
beyond the deaths of wanting?

With your voice in my ears
with my voice in your ears
try to deny me
I will hunt you down
through the night veins of my own addiction
through all my unsatisfied childhoods
as this poem unfolds
like the leaves of a poppy
I have no sister no mother no children
left
only a tideless ocean of moonlit women
in all shades of loving
learning a dance of open and closing
learning a dance of electrical tenderness
no father no mother would teach them.
Come Sambo dance with me
pay the piper dangling dancing
his knee high darling
over your wanting
under your bloody
white faces come Bimbo come Ding Dong
watch the city falling down down
down lie down bitch slow down nigger
so you want a cozy womb to hide you
to pucker up and suck you back
safely
well I tell you what I’m gonna do
next time you head for the hatchet
really need some nook to hole up in
look me up
I’m the ticket taker on a queen
of rollercoasters
I can get you off
cheap.
This is a simple poem
sharing my head with the dream
of a big black woman with jewels
in her eyes
she dances
her head in a golden helmet
arrogant
plumed
her name is Colossa
her thighs are like stanchions
or flayed hickory trees
embraced in armour
she dances
in slow earth shaking motions
that suddenly alter
and lighten
as she whirls laughing
tooled metal over her hips
comes to an end
and at the shiny edge
an astonishment
of soft black curly hair.


From the House of Yemanjá

My mother had two faces and a frying pot   
where she cooked up her daughters
into girls
before she fixed our dinner.
My mother had two faces
and a broken pot
where she hid out a perfect daughter   
who was not me
I am the sun and moon and forever hungry   
for her eyes.

I bear two women upon my back   
one dark and rich and hidden
in the ivory hungers of the other   
mother
pale as a witch
yet steady and familiar
brings me bread and terror
in my sleep
her breasts are huge exciting anchors   
in the midnight storm.

All this has been
before
in my mother's bed
time has no sense
I have no brothers
and my sisters are cruel.

Mother I need
mother I need
mother I need your blackness now   
as the august earth needs rain.   
I am

the sun and moon and forever hungry   
the sharpened edge
where day and night shall meet
and not be
one.






AUDRE LORDE (EE. UU., 1934 -1992).










No hay comentarios.:

Publicar un comentario