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octubre 22, 2012

POEMAS DE TAL NITZAN



EL PUNTO DE LA TERNURA

at the hour when we are

                                                             trembling with tenderness
                                                             lips that would kiss
                                                             form prayers to broken stone.
                                                                                        T.S. Eliot (*)



Aquí reside la ternura.
Aun si al corazón, en su mutismo,
se lo tragó la urbe como a piedra;
debes saber: éste es el punto de la ternura.

Dame tu mano en el mundo.

Vi a una madre hablar a su hijo odios,
asolar con palabras,
vi plegarse un edificio hasta el polvo,
con lentitud, un piso dentro de otro.

Cuánto debemos apiadarnos,
cuánto apaciguar.

Cuando se cierra la noche
sobre una nuca que no fue besada
ya no hay remedio:
a todo ahogo,
en cada garganta,
hay una sola cura.

Mira, sencillamente, éste es el punto.





*Epígrafe: "A la hora en la que estamos... / Temblando de ternura / Labios que hubieran besado/ Forman plegarias a piedras rotas." T.S. Elliot (Del poema: “Los hombres vanos”, traducción: Tal Nitzan)




POR EJEMPLO

Hubiera atrapado mi rostro entre los pechos
del luchador de sumo.

Me hubiera escondido
entre sus elevaciones y sus valles.

Él me hubiera recogido sin amor y por lo tanto
sin causar dolor. Sin comprensión y sin
lo opuesto de la comprensión.

No hubiera bebido palabras de mi boca
ni replicado mi respiración
ni hubiera visto en mí tal o cual rostro -

A duras penas hubiera sentido que di
contra sus carnes.




TISHREI **

De acuerdo a los sonidos que - uno a uno - se apagan,
es vísperas de fiesta.
De acuerdo al descenso leve de la tiranía del calor
- hojas muertas amarillean entre las veredas -
es alguna festividad otoñal.

Como gorriones al alba,
voces de niños se apretujan contra el silencio.
Pérdida sobre pérdida, acumulada.
Aquel que lleva clavada en su interior, como un carozo, la tristeza,
ve excedidas sus fuerzas
por el más suave contacto con una mano humana
o por el cabeceo a las puertas de algún edificio.

Agotadas de estío, las calles yacen
como después de una tormenta de ira,
y si hubiera reposo en su reposo,
si en alguna parte existiera un susurro marino
- qué mano podría asirlo.

Aquel que lleva en su interior obstinada tristeza
atraviesa telarañas de diálogos que vagan a su paso,
se le caen monedas, esquirlas a sus pies:
pérdida sobre pérdida, acumulada.




**NT: Tishrei es el primer mes del calendario hebreo correspondiente a setiembre/octubre. Fuente: wikipedia.




LA PRIMERA EN OLVIDAR

Todo será borrado en retroceso. En el final,
inclinando tu cuerpo su estatura hacia el piano,
tu cabeza ladeada, tu tercio de sonrisa-
demasiado cortos para tus medidas dinteles, camas.
En el camino quedarán almacenes y grúas
a lo largo del río, óxido y esculturas taurinas,
aquellas calles, vacías hasta el desconcierto.

Lo que los empujó a todos a sus casas,
nos incitó, quizás, el uno hacia el otro.
Denso era el tiempo
y salinoso, nos exigía ser veloces -
permíteme ser la primera en olvidar:
dondequiera que huyamos,
causaremos dolor.
Mi retirada se prolongará más allá de la tuya,
en el hotel barato la almohada sintética me expulsará
del sueño. ¿Morderé tu nombre

o golpearé mi cabeza contra otro sueño? Inclinado
hacia mí, hacia el piano - no hace falta
que escribas, permíteme cerrar, ser la primera-
quién creerá, a fin de cuentas,
bajo este duro sol,
en las palabras que emitían nuestras bocas
en el aire congelado, como nubes.


Traducción de Gerardo Lewin

TAL NITZAN (Jaffa, ISRAEL)


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