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mayo 19, 2011

SONETOS - ELIZABETH BARRETT BROWNING









VI

Vete de mí. Pero siento que de ahora en má
me quedaré en tu sombra. Nunca más, sola
en el umbral de la puerta
de mi vida aislada, dirigiré
los usos de mi alma ni alzaré como antes
la mano serenamente al sol
sin sentir aquello de lo que me abstengo,
el roce de tu mano en mi palma. La condena
de la tierra nos separa y deja tu corazón en el mío
con latidos duplicados. Lo que hago
y lo que sueño te contienen, como el vino
contiene el sabor de las uvas. Y cuando a dios
pido por mí, él escucha tu nombre,
y ve en mis ojos las lágrimas de los dos.





XV

No me acuses, te imploro, de tener
frente a ti tan sereno y triste el rostro;
que miramos en distinta dirección, y el mismo sol 
no puede a los dos por igual iluminarnos los ojos.
Tú me miras a mí preocupado y sin dudas,
como se mira a una abeja encerrada en un frasco;
pues el dolor me guarda en el amor divino 
y extender las alas para volar sería
un error imposible, si atinara
a intentarlo. ¡Pero yo te miro a ti –a ti—
y junto al amor, veo el final del amor,
detrás de la memoria oigo el olvido!
Como quien se sienta y contempla desde arriba,
más allá de los ríos el mar amargo.







Versiones en castellano de Sandra Toro









VI


Go from me. Yet I feel that I shall stand
Henceforward in thy shadow. Nevermore
Alone upon the threshold of my door
Of individual life, I shall command
The uses of my soul, nor lift my hand
Serenely in the sunshine as before,
Without the sense of that which I forbore--
Thy touch upon the palm. The widest land
Doom takes to part us, leaves thy heart in mine
With pulses that beat double. What I do
And what I dream include thee, as the wine
Must taste of its own grapes. And when I sue
God for myself, He hears that name of thine,
And sees within my eyes the tears of two.

XV


Accuse me not, beseech thee, that I wear
Too calm and sad a face in front of thine;
For we two look two ways, and cannot shine
With the same sunlight on our brow and hair.
On me thou lookest with no doubting care,
As on a bee shut in a crystalline;
Since sorrow hath shut me safe in love's divine,
And to spread wing and fly in the outer air
Were most impossible failure, if I strove
To fail so. But I look on thee--on thee--
Beholding, besides love, the end of love,
Hearing oblivion beyond memory!
As one who sits and gazes from above,
Over the rivers to the bitter sea.






(De Sonnets from the Portuguese).









ELIZABETH BARRETT BROWNING
(INGLATERRA, 1806-1861)



2 comentarios:

  1. Que desazón! angustiante es el adiós cuando una queda enamorada, triste, muy triste.

    Hermoso tu blog

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