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abril 07, 2011

POEMAS DE EDUARDO ESPÓSITO








CLASE TURISTA


Porque no estamos hechos
de carne ni de sangre como pretendemos
aunque alguno que otro traje parezca desmentirlo
Porque la humedad bisiesta de este pueblo
arropa formas innombrables y mezquinas
Y nuestras lenguas de trapo
achican dos talles en invierno
Y porque el sur también existe
                                  en un afiche al menos
Porque soplamos semillas de amargón cada verano
para que alguien se eleve liviano en sus muñones
así enmohezcan los planos inclinados
Porque rezamos desnudos en las playas
y nadamos vestidos en nuestras sofocadas camas
y vacacionamos de oído
y hacemos de la fiesta una fanfarria
y porque sí
y porque el mar y la montaña
y estas ganas de ser otro
bajo una luna parecida.

                                                                              A Robert F. Young




TV COLOR (CUANDO LOS PÁJAROS SE VAN)


Con la huída de los últimos pájaros
la ciudad perfila su destino sombrío
Es mucho más el cielo en apariencia
aunque se colme de ondas invisibles
de cables y de verbos
La sinfonía plumífera ha cesado
Las antenas
Como una acupuntura cósmica
pulsan la medida azul del aire
Un licor sonoro
                         emborrachante
va descendiendo en el declive de la noche
y el ruido y el pájaro
                                  inmolados juntos
se llevan los secretos
                                del quinto día creativo
para que en la atmósfera intrascendente
de algún living
los pichones del hombre
duerman su sueño eléctrico.

                                                                             A Ray Bradbury



LA REINA DEL AIRE Y LA OSCURIDAD


Lloro
Es la última vez que tendré sexo
Agosto se me viene encima en pleno octubre
con 31 legiones de minutos
y la implacable extrañeza de no saber
Agüita salada en pecas de ángel
lloran también los niños que me antecedieron
Una tristeza de máuseres
dormidos en formol
a la espera del año de las resurrecciones
Y me voy
capricho en retirada
muelle sombra de ocaso en saco roto
Nos sufras por favor
No gimas nunca más
La abuela de la nieve está enseñando

                                                                          
                                                                               A Poul Anderson

                                 


HUEVOS FATÍDICOS

La panza tiesa de los días
se apoya laxa en las comisuras del mundo
Van pasando las horas como imanes
Este naufragio aspira a ser certeza
Se ha borrado la línea divisoria
entre la espiga y el suelo
Ya no hay mar donde empollar
los  fatídicos huevos de la ira
Todo cabe en este caldero de pócimas
                                                     austeras
Y los días
combados por el peso de las revelaciones
aguardan a la sombra nuevas nupcias
Inclemencias montadas por la biología.

                                                                             A Mikhail Bulgakov


LA LUNA ES UNA CRUEL AMANTE


La luna se aleja de la tierra a 38 milímetros por año
3 metros cada siglo y
qué esperamos Amor para dejar las matemáticas y
                                                                el Word
y así salir a acariciarnos
Para untar nuestros dedos en la brillantina
Para abrir nuevos agujeros de gusano
en su cárcel tormentosa hecha de tiempo
No hay arrugas que curar
El miedo nos va tiñendo el pelo
Nos va haciendo parecidos
Esa vieja redonda
guarda un luto de grullas por nosotros
un milagro blando algunas noches
y el sexo carcomido
como un rayo secuestrado en dos espejos
No nos va a esperar
Vendrá a buscarnos la ladrona
y antes de retirarse a su molienda de huesos
ya estaremos deshidratados y en letargo
Casi hermanos de su prueba de exilio.

                                                                           A Robert Heinlein




CALIDOSCOPIO


Me voy cayendo al sol
Todos parecen darse cuenta
La hierba es fina
Mis manos transpiran soledad
                                   ingravidez
La grave-edad desacelera para mí
con su manojo de arrugas
No hay cremas paliativas
para el cansancio de los materiales
Mi cuerpo es un satélite en desuso
Me voy cayendo al sol
como ellos
que encremados de espanto
reparten Pancután y botiquines
Ayer fuimos más que Dios
                              hoy somos pasto
Mis manos queman cromo
La hierba es inasible
                        Y el destino amarillo.

                                                                               A Ray Bradbury


TODA LA CARNE ES HIERBA


Un despertar como de pájaro
en la jaula equivocada
y colas en el super
a la hora en que derrapan
la fiebre y su museo
La casa dada vuelta
uncida a los recuerdos
(un Poseidón henchido de naufragios)

Con el día crujiendo en el rescoldo
Algo en la causalidad cambia de mano
Prolijas/ tempraneras
las hormigas del patio del vecino
me acercan sus carritos
(en furtiva procesión la Reinas Magas)

El bamboleo de la existencia continúa
Como Tarzán en las lianas
Nosotros en los pasamanos
Las culpas repartidas con cada amanecer.

                                                                             A Clifford D. Simak


DOCTOR ISLA


Y no pudiste ver
en el sitio donde estallan las palabras
todos los fuegos encendidos
las coces primarias de la infancia
padres tan inútiles como los candelabros

Te fuiste abroquelando en la orfandad
hasta caer de Ellos
mefítico y ambiguo
hacia el berenjenal del mundo
Y te entregaron a los peces
A los susurros de una hoja
Al juego azul del infortunio

La enfermedad
La cura
lobotomía de un macaco sin sus ganglios
para que seas uno más
ya sano y libre
semejante a tus padres

A padres tan inútiles como los candelabros.

                                                                             A Gene Wolfe






 EDUARDO ESPÓSITO (ARGENTINA, 1956)

2 comentarios:

  1. se recomienda leer a los escritores de las dedicatorias para una visión integradora y abarcativa de los poemas.

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  2. Efectivamente, CVO. Gracias por la sugerencia.

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