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septiembre 11, 2009

POEMAS DE MURDOXE













17


el cardumen
es un remolino
vertical

nadie ocupa el centro

oímos el sonido
que viaja
hacia la superficie


los ciclos de estos mundos
fueron alborotados
por los pájaros

regalos desde el cielo

vivimos en la comisura

hacemos agua



nadie puede dormir
con todo el hielo dentro
o respirar tranquilo
frente a un horizonte
oblicuo

nadie permanece en pie
sobre los muelles
que persiguen a los barcos




18


libre
de todo sobrepeso
flotar es más intenso
buscando lo inalcanzable
encontramos el mar
donde los extremos
del horizonte
se tocaban





pasan barcos
los hombres hablan
las mujeres
miran sobre la baranda
los ojos de buey
nos iluminan






qué tierra
no es extraña
no es incógnita?

vigías
bajo la línea de flote
miramos el inicio
antes de que aparezca



19



la circularidad
de la navegación

la palabra destino
no significa nada
a los animales
que no construyen
puertos




esta lluvia
no sucedió nunca

nos alejamos
de todos nuestros padres
y miramos la luna
a través del agua



dos suertes distintas
las que invocan

una moneda al aire

una moneda al agua

deseos que se hunden
porque desean el fondo




Murdoxe (Bs. As., 1967)




septiembre 07, 2009

ANGELES Y FAUNOS

hombres pilosos con cara de faunos
hombres lampiños con cara de ángel
hombres que callan y asienten con la cabeza
hombres que vociferan y niegan con la cabeza
hombres de cara pilosa vociferando como faunos
hombres de cara lampiña callando como ángeles
hombres parados sobre sus dos pies encima de una cama
hombres acostados sobre su propio vómito debajo de una cama
hombres metiendo el dedo en la mujer que no desean encima
hombres que no pondrán un dedo sobre la mujer que desean debajo
hombres metidos en la cama con el dedo sobre la boca de una mujer
hombres sobre una mujer en la cama con el dedo metido en la boca
hombres faunos aparecen de súbito vociferando
hombres ángeles se desvanecen sin decir ni mus.


Sandra Toro 




Uno de mi



Arropada
en la comisura de tu boca
una linyera
despliega su sábana de diarios
si es de noche.
Se alimenta
de los besos que no das.
Tras ella tu silencio
es un perro
enredándose en sus trapos
y tus palabras
piedras
que los chicos arrojan
desde el puente
como si fueran flores.



septiembre 06, 2009

POEMAS DE MIGUEL MARTINEZ





















COCINERO

Insisto de cualquier modo
con el cristal empañado.
Hay que sacarse el sombrero
para que vuelen lejos otras amarguras.

Hay que callarse la boca,
para que ustedes, cerrojos entretenidos en puño
se pierdan en su propia sangre.
En tanto la ciudad
hambrienta, hueca
como un insecto a luces inventado
a contramano me alumbra.
la gente se consuela como un fruto maduro, como un ojo que rueda
por el pasillo de un muerto.


Un cocinero, su corazón lleno de agua, ya se sabe.
Se preguntaba como salir de esta maraña
Hijos de puta, pensaba sin decirlo,
con la comida no se jode.

El aliento,el delantal,sangre/
jugo de carne/tuco/
su aliento más allá del hervor de la militancia/
más allá de la cocina más allá del vapor/ el disgusto de su señora.

Que más?
la foto de su primera comunión?
el refrigerador? el repasador?

Ya está. Mejor dejarlo así.
Que dios se apiade de su alma.

Hay que lavar los platos todavía.

II

Insisto en la cordura del ciego que habita mi cerebro
hay rotura, hay una manera de jugar, un desplante.

Mi vecino dice que mañana ya no hará calor.
Lo dice como si pensara que mañana ya no hará calor.

Y siento compasión por sus orejas altas,
y como lo que como a sus espaldas.

Desarmaría si pudiera esta mecánica de convivencia
averiada en sus intentos de abrazar.
Me sentaría en el cordón a recordarme en los zapatos,
la tierra que les quedó luego del viaje.

III

Viene de una zamba esta tristeza de la mañana/
vuelve del otro mundo al estanque vacío/ sobrevuela
la silueta de mis amigos allanados/ llega como una indulgencia
del amanecer llega


la demora

El frío de la terminal,
el lánguido cogote.
Un estudiante se lustra la cara con el lampázo de lo demorado.
Le dedicaron mucho tiempo al confesor, dos o tres horas de retraso.

La revista confundida de lente tirando con la bianda para no aflojar un sólo hueso.

A eso tan tierno que se llama pasajero le importará mucho
saber con qué vocabulario se mastica la demora.
Haga saltar a su cachorro, necesite usted pasar al baño, fume,
entreténgase.

La nena de papi se entretiene al unísono con mensajes de texto, se entretiene y se enamora,
se enamora y se entretiene y se demora.

El perro anuncia la partida a la hora diez.

Todo fué tan divertido que terminaron por engordar al ciego.
Como una ovejita le llenaron de asientos el culo para que bailara.

II

Es que no puede estarse quieto ese niño.
Es que no puede estarse quieto ese niño.
Es que no puede estarse quieto ese niño.

Irá la carolina a Retiro mañana.
No tiene porqué demorarse esta película.
Irá la carolina y se va a cansar de esperarme.

Me llevará luego del brazo hasta el andén en el que estuvo parada.
Me llevará del brazo sin que pueda encontrarla.
Dicen que tardará dos horas más en llegar la empresa,
dicen que Carolina se cansó de esperarme.

piquete piquete piquete
papi papi papi/hagan algo por ese niño.
Papi papi papi/ que le sirvan otro trago a la virgen.

Ese corpiño ya salió de plataforma 13,
debe estar helando en la ruta.


III

Estoy al límite de tus ojos.
En poco tiempo hará frío
y estas manos se servirán del equipaje,de mi poca ropa,
de mis papeles.
Será un poco tarde, un poco demorado el corazón en comprender,
será que mi presente se complica.

IV

Mono terracota de lana gordo grasoso centauro generoso para sudar/ lleva la remera del che/
lleva el ritmo/empanadón pirata chamuyero/ocupa su asiento y el mío por el precio de uno/
y luego me tengo que bancar tres horas en Retiro/
mejor adulterarme, con un libro de Jorge, el argumento de una ruta en la pampa/ única mujer
que se deja besar a la velocidad de la meláncolia.


ARIDO
Alguien pregunta por mi.
He decidido no dar a conocer las prendas de mi celda.
No dar señales de este tiempo pasado.

He querido regresar bajo el agua.
Y que la gran hormiga
que conforma mi pecho
no pregunte la hora de su muerte.

MI CASA
“Pintada está mi casa,
Del color de las grandes
pasiones y desgracias"
Miguel Hernandez
Miren mi casa vacía.
Poco y nada lo queda en ella.

Mucha pared,
alguna estantería de la que nunca quise participar, alfileres,
una salamandra,
tal vez haya quedado eso sí, un llavero incomparable al frío,
Y un sombrero con el que siempre quise bailar.

(si pudiera verla le preguntaría por el perro,
si se lo llevó con ella.
No le diría nunca que mañana
voy a vender revistas muy temprano,
aunque sea mentira)

Es imposible llegar hasta mi casa.
Vacía como está no guarda una sola ranura para mi.
No encontraría mi cama, ni la vez que estuve muy enfermo,
ni el agua, ni su vertiente pequeña.

Sepan comprender que hay una casa en el monte,
que una mujer y un hombre la habitaron,
y que nunca fué suficiente la luz.
para ellos.

TIEMPO

En el cementerio de la ciudad hay mucha gente que uno aprecia.
No sucede lo mismo en los Cafés del conurbano o en el zoológico, allí la gente se torna más egoísta y más triste con el paso del tiempo.
Sin duda los amantes son quienes más sufren porque saben que morir es rendirse a los pies del otro, abandonar la riña y la intimidad.
Los árboles por estos días se vulneran mejor.

Es el tiempo, el tiempo que llega demorado, el tiempo de la imposibilidad.

Algo va a tener que suceder.
No puede ser que todo llegue a su debido momento.
No puede ser que todo se demore a la vez.

Dos tiempos, el de la pasión, y el de la muerte.
Como dos manos que abrigan mis sentidos,

como una luna de tierra que saludara mi amor.

OLVIDADO

Lo que suceda esta noche
es solo un secreto para dos.
En el camino
hay una vidriera vacía,
el lomo de un perro casi sordo,
el disimulo de un tren,
un inquilino que no dice
buenas noches.

Tal vez al dia siguiente
todo sea olvidado,
y ellos se queden dormidos

y abrazados,

con toda la polvareda del mundo
bajo la sábana.