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marzo 05, 2007

POEMAS DE MARK STRAND



Los restos

Me vacío de los nombres de los otros. Vacío mis bolsillos.
Vacío mis zapatos y los dejo al lado del camino.
De noche atraso los relojes,
abro el álbum familiar y me miro de chico.

¿De qué puede servir? Las horas hicieron su trabajo.
Digo mi nombre. Digo adiós.
Las palabras se van con el viento una tras otra.
Amo a mi mujer pero la mando fuera.

Mis padres van de su trono
a las habitaciones lácteas de las nubes. ¿Cómo puedo cantar?
El tiempo me dice lo que soy. Cambio y soy el mismo.
Me vacío de mi vida y mi vida permanece.


El matrimonio

El viento sopla desde polos opuestos
al viajar despacio.

Ella se da vuelta en el aire profundo.
Él camina en las nubes.

Ella se prepara,
sacude la cabellera,

se maquilla los ojos,
sonríe.

El sol le calienta los dientes,
y se los moja con la punta de la lengua.

Él se sacude el polvo del traje
y se arregla la corbata.

Fuma.
Pronto se van a encontrar.

El viento los acerca.
Flotan.

Cerca, más cerca.
Se abrazan.

Ella tiende la cama.
Él se saca los pantalones.

Se casan
y tienen un hijo.

El viento los lleva
en direcciones contrarias.

El viento es fuerte, piensa él
mientras se arregla la corbata.

Este viento me gusta, dice ella
mientras se pone el vestido.

El viento se desenreda.
El viento es todo para ellos.


Mantener las cosas enteras

En un campo
soy la ausencia
del campo.
Siempre es
este el caso.
Dondequiera que esté
soy lo que falta.

Cuando camino
separo el aire
y el aire
siempre se mueve
para llenar los espacios
donde estuvo mi cuerpo.

Todos tenemos razones
para movernos.
Yo me muevo
para mantener las cosas enteras.


Respiración

Cuando los veas
deciles que todavía estoy acá,
que estoy parado en un pie mientras el otro sueña,
que este es el único modo,

que las mentiras que les digo son distintas
de las que me digo a mí,
que por estar acá y más allá
me estoy haciendo horizonte,

que como el sol que sale y se pone conozco mi lugar,
que la respiración es lo que me salva,
que hasta las sílabas forzadas del rechazo son respiración,
que si el cuerpo es un ataúd también es un armario de la respiración,

que la respiración es un espejo empañado por las palabras,
que es todo lo que sobrevive al grito de ayuda
cuando entra en el oído del extraño
y permanece mucho después de que el mundo se fue,

que la respiración es volver a empezar, que a partir de ella
cae toda resistencia, como cae de la vida
el significado, o la oscuridad después de la luz,
que la respiración es lo que les regalo cuando les mando mi amor.


Renunciar a mí mismo

Renuncio a mis ojos que son huevos de vidrio.
Renuncio a mi lengua.
Renuncio a mi boca que es el sueño constante de mi lengua.
Renuncio a mi garganta que es el estuche de mi voz.
Renuncio a mi corazón que es una manzana ardiendo.
Renuncio a mis pulmones que son árboles que jamás vieron la luna.
Renuncio a mi olor que es el de una piedra que viaja por la lluvia.
Renuncio a mis manos que son diez deseos.
Renuncio a mis brazos que de todos modos renunciaron a mí.
Renuncio a mis piernas que solamente de noche son amantes.
Renuncio a mis nalgas que son las lunas de la infancia.
Renuncio a mi pene que susurra alentando a mis muslos.
Renuncio a mi ropa que son paredes que se agitan al viento
y renuncio al fantasma que las habita.
Y de todo esto no vas a quedarte con nada porque ya estoy empezando de la nada otra vez.


Llegar a esto

Hicimos lo que quisimos.
Descartamos los sueños, preferimos la industria pesada
de cada uno, le dimos la bienvenida a la pena
y llamamos ruina al hábito imposible de romper.

Y ahora estamos acá.
La cena está lista y no podemos comer.
La carne se sienta en el lago blanco de su plato.
El vino espera.

Llegar a esto
tiene su premio: nada se nos promete, nada se nos quita.
No tenemos corazón ni gracia que nos salve,
ni lugar donde ir, ni razón para quedarnos.



Otro lugar

Camino
hacia la luz
que hay

no es suficiente para encandilar
ni para ver claro
lo que está por venir

aun así veo
el agua
el único bote
el hombre parado

no es alguien que yo conozca

este es otro lugar
la luz que hay
se esparce como una red
sobre nada

lo que está por venir
ha sido esto
antes

este es el espejo
donde el dolor duerme
este es el país
que nadie visita.


Versiones en castellano de Sandra Toro



 The Remains

Para Bill y Sandy Bailey

I empty myself of the names of others. I empty my pockets.
I empty my shoes and leave them beside the road.
At night I turn back the clocks;
I open the family album and look at myself as a boy.

What good does it do? The hours have done their job.
I say my own name. I say goodbye.
The words follow each other downwind.
I love my wife but send her away.

My parents rise out of their thrones
into the milky rooms of clouds. How can I sing?
Time tells me what I am. I change and I am the same.
I empty myself of my life and my life remains.


 The Marriage

The wind comes from opposite poles,
traveling slowly.

She turns in the deep air.
He walks in the clouds.

She readies herself,
shakes out her hair,

makes up her eyes,
smiles.

The sun warms her teeth,
the tip of her tongue moistens them.

He brushes the dust from his suit
and straightens his tie.

He smokes.
Soon they will meet.

The wind carries them closer.
They wave.

Close, closer.
They embrace.

She is making a bed.
He is pulling off his pants.

They marry
and have a child.

The wind carries them off
in different direction.

The wind is strong, he thinks
as he straightens his tie.

I like this wind, she says
as she puts on her dress.

The wind unfolds.
The wind is everything to them.


Keeping Things Whole

In a field
I am the absence
of field.
This is
always the case.
Wherever I am
I am what is missing.

When I walk
I part the air
and always
the air moves in
to fill the spaces
where my body's been.

We all have reasons
for moving.
I move
to keep things whole.


Breath

When you see them
tell them I am still here,
that I stand on one leg while the other one dreams,
that this is the only way,

that the lies I tell them are different
from the lies I tell myself,
that by being both here and beyond
I am becoming a horizon,

that as the sun rises and sets I know my place,
that breath is what saves me,
that even the forced syllables of decline are breath,
that if the body is a coffin it is also a closet of breath,

that breath is a mirror clouded by words,
that breath is all that survives the cry for help
as it enters the stranger's ear
and stays long after the world is gone,

that breath is the beginning again, that from it
all resistance falls away, as meaning falls
away from life, or darkness fall from light,
that breath is what I give them when I send my love.


Giving myself up

I give up my eyes which are glass eggs.
I give up my tongue.
I give up my mouth which is the constant dream of my tongue.
I give up my throat which is the sleeve of my voice.
I give up my heart which is a burning apple.
I give up my lungs which are trees that have never seen the moon.
I give up my smell which is that of a stone traveling through rain.
I give up my hands which are ten wishes.
I give up my arms which have wanted to leave me anyway.
I give up my legs which are lovers only at night.
I give up my buttocks which are the moons of childhood.
I give up my penis which whispers encouragement to my thighs.
I give up my clothes which are walls that blow in the wind
and I give up the ghost that lives in them.
I give up. I give up.
And you will have none of it because already I am beginning
again without anything.


Coming to This

We have done what we wanted.
We have discarded dreams, preferring the heavy industry  
of each other, and we have welcomed grief
and called ruin the impossible habit to break.

And now we are here.
The dinner is ready and we cannot eat.  
The meat sits in the white lake of its dish.  
The wine waits.

Coming to this
has its rewards: nothing is promised, nothing is taken away.  
We have no heart or saving grace,
no place to go, no reason to remain.


Now I lie in the box
of my making while the weather
builds and the mourners shake their heads as if
to write or to die, I did not have to do either.


Another Place

I walk
into what light
there is

not enough for blindness
or clear sight
of what is to come
yet I see
the water
the single boat
the man standing

he is not someone I know

this is another place
what light there is
spreads like a net
over nothing

what is to come
has come to this
before

this is the mirror
in which pain is asleep
this is the country
nobody visits.



MARK STRAND (EE.UU., 1934-2014)

2 comentarios:

  1. brillantes traducciones de brillantes poemas, me ha arreglado una noche cautivo en el desierto, y no euna metáfora, gracias

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  2. Gracias a vos, por dejarme este mensaje (que leo tanto tiempo después!)

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